Y esa lágrima parece decir; ¡oh Madre mía! Decid qué deseáis; todo lo mío es también vuestro ¿Esta concedido; Jesús ha sido ganado! ¡Ha sido tocado en su punto flaco! Ahora pide; lo obtendrás todo, absolutamente todo lo que sea conforme a la gloria de Dios y no perjudique a tu salvación. ¿No es consoladora y confortante esa certeza de ser oído y esa seguridad de poder decir; yo puedo alcanzarlo todo de mi Divino Salvador y Él no me puede negar nada? Pruébalo, y experimentarás que no es ficción piadosa sino dulce realidad. En las penas, en las tentaciones, ve a Jesús con esta simple expresión: "Jesús, aquí tenéis a vuestra Madre!

sábado, 25 de abril de 2020

LOS FAVORES DE NUESTRA MADRE MARÍA


EL DEMONIO NO PUEDE ROMPER EL SELLO DE LA CONSAGRACIÓN DE UN ALMA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Una joven que pertenecía a un Movimiento Mariano se consagró a la Virgen María, pero años después por dificultades en su vida se alejó de la Iglesia, y por varios tropiezos cayó en manos de una secta satánica, ella iba realizar su consagración al demonio, cuando ya estaba lista para consagrarse, el sacerdote satánico iba a comenzar el rito, le impuso las manos pero no podía, quería empezar a decir las palabras pero no podía, intentó una, dos, tres veces, pero no pudo, desesperado dijo: "No te puedo consagrar porque esa Mujer no me deja, dice: que ya eres de Ella y no puedo quitarte de sus manos."

La joven recordó que se había consagrado a la Virgen María hacía muchos años, salió corriendo de ahí llorando, se confesó y regreso a la Iglesia.

Cuando nosotros nos consagramos a la Virgen María Ella nunca nos dejará solos, Ella se entrega totalmente a nosotros.

MARÍA NO ES SUFICIENTEMENTE CONOCIDA

Es, por tanto, justo y necesario repetir con los santos: DE MARIA NUNQUAM SATIS. María no ha sido aún alabada, ensalzada, honrada y servida como se debe. Merece aún mejores alabanzas, respeto, amor y servicio.

Debemos decir también con el Espíritu Santo: "Toda la gloria de la Hija del rey está en su interior". Como si toda la gloria exterior que el cielo y la tierra le rinden a porfía, fuera nada en comparación con la que recibe interiormente de su Creador y que es desconocida a creaturas insignificantes, incapaces de penetrar el secreto de los secretos del Rey.

Debemos también exclamar con el Apóstol: "El ojo no ha visto, el oído no ha oído, a nadie se le ocurrió pensar..." las bellezas, grandezas y excelencias de María, milagro de los milagros de la gracia, de la naturaleza y de la gloria. "Si quieres comprender a la Madre dice un santo trata de comprender al Hijo. Pues Ella es digna Madre de Dios"

¡Enmudezca aquí toda lengua!

HAY QUE CONOCER MEJOR A MARÍA

El corazón me ha dictado cuanto acabo de escribir con alegría particular para demostrar que la excelsa María ha permanecido hasta ahora desconocida y que ésta es una de las razones de que Jesucristo no sea todavía conocido como debe serlo. De suerte que si el conocimiento y reinado de Jesucristo han de dilatarse en el mundo como ciertamente sucederá esto acontecerá como consecuencia necesaria del conocimiento y reinado de la Santísima. Virgen, quien lo trajo al mundo la primera vez y lo hará resplandecer, la segunda.

San Luis María Grignion de Montfort



sábado, 18 de abril de 2020

REFUGIO SEGURO

"Pon fin a tu voluntad de pecar y encontrarás a María más dispuesta a ayudarte que tu madre carnal"

Si todos los pecadores acudieran a María con voluntad de enmendarse, ¿quién podrá perderse? Porque sólo se pierde el que no recurre a María.

Santa Brígida oyó un día que Jesucristo decía a su Madre: “Al mismo demonio le conseguirías el perdón, si lo pidiera con humildad”. No se humillará Lucifer a María; pero si ese caso llegara, si se humillara hasta pedir socorro a esta Madre Divina, no lo rechazaría la Virgen, sino que con su intercesión lo sacaría del infierno.

Con aquellas palabras lo que Jesús quería darnos a entender es que María salva a todos los que recurren a Ella. Por eso la llamó Basilio de Seleucia: “Hospital público”. Los hospitales públicos son para los enfermos pobres; cuanto más pobres sean, más razón tienen de ser admitidos; así María, según esa expresión, debe acoger, ante todo, a los pecadores más perdidos que recurren a Ella.

“No rechazarás, no, ¡oh María!, exclama el monje Ecberto, al pecador, por repugnante que sea; si le tiendes la mano con piedad y lo arrancas del abismo de perdición”.

Reveló el Señor a Santa Catalina de Sena que había hecho de María un cebo sabroso para atraer a los hombres, y sobre todo a los pecadores. Y la misma Virgen reveló a Santa Brígida “que no hay pecador tan abandonado de Dios, que, si la invoca, no vuelva de nuevo a Dios y no alcance misericordia”. “Así como el imán, le reveló también, atrae el hierro, así atraigo Yo a los corazones de hierro”.

Del libro “La devoción a María Santísima”
de San Alfonso María de Ligorio 



sábado, 4 de abril de 2020

HOY ES PRIMER SÁBADO DE MES


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EL CORAZÓN DE MARÍA Y LOS PRIMEROS SÁBADOS

La gran promesa del Corazón de María en Pontevedra. La primera promesa la cumplió la Virgen el 10 de diciembre de 1925. Sor Lucía, como postulante Dorotea, estaba en su celda cuando se le apareció Nuestra Señora poniéndole una mano sobre el hombro mientras le mostraba en la otra un corazón rodeado de espinas. Al lado de la Virgen estaba el Niño Jesús subido en una nube de luz, que le dijo: 

«Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin que haya nadie que haga un acto de reparación para arrancárselas»

En seguida dijo la Santísima Virgen: 

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que, durante cinco meses, en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan quince minutos de compañía, meditando en los quince misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas»

LA INTENCIÓN REPARADORA

Sin esta intención general, sin esta voluntad de amor que desea reparar y consolar a la Virgen, sin esta “compasión”, todas estas prácticas serían incompletas. Se trata de consolar al Corazón Doloroso e Inmaculado de Nuestra Madre. Aunque aquí no se trata en primer lugar de consolar a la Virgen María compadeciéndose de su Corazón traspasado por causa de los sufrimientos de su Hijo, sino que el sentido preciso de esta devoción reparadora considera las ofensas que actualmente recibe el Corazón Inmaculado de María por parte de los que rechazan su mediación materna y menosprecian sus prerrogativas. Son éstas otras tantas espinas que hay que arrancar de su Corazón por estas prácticas de reparación, para consolarla y obtener así el perdón para las almas que le ofenden tan gravemente.







viernes, 3 de abril de 2020

VIERNES DE LA 1ª SEMANA DE PASIÓN, LOS SIETE DOLORES DE NUESTRA MADRE MARÍA

¡Oh Santa Madre!, que mientras yo viva, mis lágrimas se mezclen a las tuyas, compadeciendo al Divino Crucificado. Que permanezca a tu lado junto a la Cruz compartiendo tu duelo. Amén

SERMÓN DE SAN BERNARDO, ABAD

El martirio de la Virgen nos fue revelado tanto por la profecía de Simeón, como por la historia misma de la Pasión del Señor. “Este Niño, dijo el Santo anciano, hablando del Niño Jesús, está destinado para ser el blanco de contradicción; y una espada, añadió dirigiéndose a María, traspasará tu alma” Sí, ¡oh bienaventurada Madre! Una espada traspasó verdaderamente vuestra alma, porque sólo pasando por vuestro Corazón, pudo atravesar la carne de vuestro Hijo. Y aun cuando después de entregar su Espíritu ese Jesús, que es vuestro, la lanza cruel no hirió su alma, atravesó ciertamente la vuestra; no estaba ya allí el Alma de Jesús, pero la vuestra no podía apartarse de aquel lugar.

La violencia del dolor traspasó, pues, vuestra alma, por lo que con razón os proclamamos más que mártir, ya que el sentimiento de compasión superó en Vos todos los padecimientos que puede soportar el cuerpo. ¿No fueron para Vos más que una espada, estas palabras que atravesaron realmente vuestra alma y alcanzaron hasta la división del alma y del espíritu: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”? ¡Qué cambio! Juan os fue dado en cambio de Jesús, el servidor en lugar del Señor, el discípulo en vez del Maestro, el hijo de Zebedeo por el Hijo de Dios, un hombre por el Dios verdadero. Ante semejantes palabras, ¿era posible que vuestra alma, tan amante, no fuera traspasada, cuando solamente su recuerdo desgarra nuestros corazones, aunque sean de piedra y bronce?

No os asombréis, hermanos míos, si oís decir que María fue mártir en el alma. Sólo puede asombrarse de ello quien no recuerde haber oído a San Pablo contar entre los grandes crímenes de los gentiles el estar “faltos de afecto”. Nada más lejos del Corazón de María que este defecto; ninguno debe estar más lejos, por lo tanto, del de sus servidores. Pero quizás diga alguno: ¿No sabía María de antemano que había de morir su Hijo? Lo sabía, sin la menor duda. ¿No esperaba su próxima resurrección? La esperaba confiadamente. Y a pesar de ello, ¿se afligió al ver que lo crucificaban? Sí, se afligió profundamente. Pero ¿quién eres tú, hermano mío, y de qué fuentes sacas tu ciencia, para que te asombres más de ver a María participando de los sufrimientos de su Hijo, que de ver sufrir al Hijo de María? ¿Pudo morir Él de la muerte del cuerpo, y no podía experimentar Ella la del corazón? Jesús murió por una caridad insuperable, y el martirio de María tuvo origen en esta caridad que, después de la de Jesús, no ha conocido igual.

Del Oficio de Maitines,
del “Breviario Romano”
(Gubianas-1940)



martes, 31 de marzo de 2020

AHORA Y SIEMPRE RECURRIMOS A NUESTRA MADRE (en tiempos de epidemia)


Stella Caeli exstirpavit
quae lactavit Dominum,
mortis pestem quam plantavit
primus parens hominum.

Ipsa Stella nunc dignetur
sidera compescere,
quorum bella plebem caedunt
dirae mortis ulcere.

O gloriosa Stella Maris
a peste succurre nobis. 

Audi nos, nam te
Filius Nihil negans honorat.

Salva nos Jesu pro quibus
Virgo mater te orat!

Ora pro nobis, Sancta Dei Genitrix.
Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

OREMUS

Deus misericordiae, Deus pietatis, Deus indulgentiae, qui misertus es super afflictione Populi tui, et dixisti Angelo percutienti Populum tuum: contine manum tuam ob amorem illius Stellae gloriosae, cujus ubera pretiosa contra venenum nostrorum delictorum quam dulciter suxisti: praesta auxilium gratiae tuae, ab omni peste, et improvisa morte secure liberemur, et a totius perditionis incursu misericorditer liberemur.

Per te Jesu Christi Rex Gloria, Salvator Mundi: Qui vivis, et regnas in secula seculorum. Amen.

En Español

Estrella del Cielo,
Tu que amamantaste al Señor,
y extirpaste la peste de la muerte,
que fue plantada
por el primer padre de los hombres.

Estrella dígnate ahora
apaciguar el cielo,
que enojado contra la tierra,
destruye pueblos con la cruel peste de la muerte.

Oh Piadosísima Estrella del mar,
libéranos de la peste.

Escucha nuestras oraciones, oh Señora,
ya que tu Hijo, que no te niega nada, te honra.

Sálvanos Jesús,
por quienes ora tu Virgen Madre.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

OREMOS

Dios de misericordia, Dios de piedad, Dios del perdón, que te movió con compasión por la aflicción de tu pueblo, y le dijiste al Ángel que golpeó a tu pueblo: detén tu brazo por el amor de esa gloriosa Estrella, de cuyo precioso cofre bebiste suavemente la leche contra el veneno de nuestros pecados; ven en nuestra ayuda con su gracia divina para que, a través de la intercesión de la Santísima Virgen María, Tu Madre, nos liberemos de cualquier contagio pestífero y muerte súbita, y nos salvemos de cualquier peligro de perdernos.

A Ti, Jesucristo, Rey de gloria, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


Los versos de esta oración durante una epidemia son de una homilía sobre la Natividad de san Pedro Damasceno, Obispo de Damasco VIII º siglo. Este texto fue ofrecido en una tarjeta por san Bartolomé que apareció en las Clarisas de Coimbra en Portugal, mientras que la ciudad fue devastada por la peste en 1317, para que lo recitaran: el convento se salvó.

Este monasterio fue re-fundado en 1314 por la reina Isabel de Aragón (1271 † 1336), esposa de Denis I rey de Portugal, ella tomó el velo y murió allí: es más conocida como Santa Isabel de Portugal.




sábado, 28 de marzo de 2020

LA ESPERANZA EN NUESTRA MADRE

Consolátrix afflictórum, ora pro nobis!

¿Quién, ¡oh Virgen Santa!, recurrió a valerse de vuestro patrocinio, con el cual podéis aliviar a todo miserable y salvar a todo pecador, y le abandonasteis? No, nunca sucedió ni sucederá que habiendo alguno acudido a Vos, le hayáis faltado.

“Las Glorias de María”,
San Alfonso María de Ligorio

Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quién la abrace, le prometo la salvación; serán queridas de Dios estas almas, como flores puestas por mí para adornar su Trono.

Palabras de la Santísima Virgen
a los pastorcitos de Fátima,
13 de junio de 1917

Si María te sustenta, no caerás; si Ella te protege, nada tendrás que temer; si Ella te conduce, no te cansarás; si Ella te es favorable, alcanzarás el fin.

San Bernardo de Claraval

Consolar no sólo es enjugar el llanto del que llora; es mucho más que eso: es dar decisión. La Santísima Virgen es la que consuela a los afligidos. El hombre afligido con facilidad se agobia exageradamente, pierde el valor y se rinde. María lo consuela diciéndole: “Hijo mío, ánimo. Que yo te daré fuerzas para seguir luchando”

Plinio Corrêa de Oliveira



miércoles, 25 de marzo de 2020

ANUNCIACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA


Fue conveniente se anunciase a la Bienaventurada Virgen que concebiría a Cristo.

Para que se guardase el orden conveniente de la unión del Hijo de Dios con la Virgen, es decir, para que su espíritu lo supiera antes que lo concibiese en la carne. Por lo cual dice San Agustín: "Más dichosa es María percibiendo la fe de Cristo que concibiendo la carne de Cristo". Y después añade: "De nada hubiera aprovechado a María su cualidad de Madre, si no hubiese llevado más felizmente a Cristo en su corazón que en su cuerpo".

Para que tuviera más cierta noticia de este misterio una vez que ya había sido instruida de él por parte de Dios.

Para que ofreciese a Dios el presente voluntario de su obediencia, a lo que se ofreció dispuesta, diciendo: He aquí la esclava del Señor (Lc 1, 38). Y da ejemplo de recibir la fe, porque la anunciación, que es por la predicación de la fe, según aquello: la fe es por el oído (Rom 10, 17), precedió a la concepción espiritual de Cristo, que es por la fe.

Para que se manifestase haber cierto matrimonio espiritual entre el Hijo de Dios y la naturaleza humana; y por eso, se esperaba por la anunciación el consentimiento de la Virgen en nombre de toda la naturaleza humana.

La anunciación fue hecha por el Ángel con un orden conveniente. Tres cosas se proponía el Ángel con relación a la Virgen.

Llamar la atención de su alma a la consideración de una cosa grande, lo cual hizo al saludar de una manera nueva y desusada; porque para un alma humilde nada es más extraordinario que oír hablar de su excelencia; pero la admiración excita la atención de la manera más viva; y por esto el Ángel, queriendo llamar la atención de la mente de la Virgen a la audición de un misterio tan grande, comienza por alabarla: Dios te salve, llena de gracia (Lc 1, 28). En la cual la expuso primero su idoneidad de concebir, al decir: llena de gracia.; expresó que concebiría en estas otras palabras: El Señor es contigo; y le anunció el honor consiguiente, cuando dijo: Bendita tú entre las mujeres.

Se proponía instruirla en el misterio de la Encarnación, que debía cumplirse en ella, lo cual hizo preanunciando la concepción y el parto: Concebirás en tu seno y parirás (Lc 1, 31), y al manifestarle la dignidad de la prole concebida, cuando dijo: Éste será grande, etc. (Lc 1, 32), y también al demostrar el modo de la concepción, en estas palabras: El Espíritu Santo vendrá sobre ti (Lc 1, 35).

Trataba de atraer su ánimo al consentimiento, lo cual hizo con el ejemplo de Isabel y con el argumento tomado de la omnipotencia divina.

Santo Tomás de Aquino



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sábado, 7 de marzo de 2020

HOY ES PRIMER SÁBADO DE MES


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EL CORAZÓN DE MARÍA Y LOS PRIMEROS SÁBADOS

La gran promesa del Corazón de María en Pontevedra. La primera promesa la cumplió la Virgen el 10 de diciembre de 1925. Sor Lucía, como postulante Dorotea, estaba en su celda cuando se le apareció Nuestra Señora poniéndole una mano sobre el hombro mientras le mostraba en la otra un corazón rodeado de espinas. Al lado de la Virgen estaba el Niño Jesús subido en una nube de luz, que le dijo: 

«Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin que haya nadie que haga un acto de reparación para arrancárselas»

En seguida dijo la Santísima Virgen: 

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que, durante cinco meses, en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan quince minutos de compañía, meditando en los quince misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas»

LA INTENCIÓN REPARADORA

Sin esta intención general, sin esta voluntad de amor que desea reparar y consolar a la Virgen, sin esta “compasión”, todas estas prácticas serían incompletas. Se trata de consolar al Corazón Doloroso e Inmaculado de Nuestra Madre. Aunque aquí no se trata en primer lugar de consolar a la Virgen María compadeciéndose de su Corazón traspasado por causa de los sufrimientos de su Hijo, sino que el sentido preciso de esta devoción reparadora considera las ofensas que actualmente recibe el Corazón Inmaculado de María por parte de los que rechazan su mediación materna y menosprecian sus prerrogativas. Son éstas otras tantas espinas que hay que arrancar de su Corazón por estas prácticas de reparación, para consolarla y obtener así el perdón para las almas que le ofenden tan gravemente.







sábado, 29 de febrero de 2020

VIDA DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

"Hermosísima en su rostro, integérrima en su carne, y santísima en su alma. Si miras diligentemente, no hay preciosidad, ni candor, ni gloria, que no resplandezca en ella"


Mis flores son frutos de honor y de riqueza (Eccli 24, 23).

Nuestra Señora fue llena de gracia durante toda su vida. Por eso, usando una figura, se dice de Esther: Era hermosa en extremo y de increíble belleza; y parecía a los ojos de todos graciosa y amable (Est 2, 15). Ésta es aquella Rebeca, joven de muy buen parecer, y virgen muy hermosa, a quien varón no ha conocido (Gen 24, 16). Se comprenden así las palabras del Cantar de los Cantares: Toda eres hermosa, amiga mía (Cant 4, 7). Dice toda, porque fue tan hermosísima en su alma y en su cuerpo, que nadie la podrá igualar jamás.

Por lo cual, sobre aquellas palabras del Cantar de los Cantares, Toda eres hermosa, dice San Bernardo: "Hermosísima en su rostro, integérrima en su carne, y santísima en su alma. Si miras diligentemente, no hay preciosidad, ni candor, ni gloria, que no resplandezca en ella" Así, pues, a causa de esta plenitud de vida, tuvo la virtud del imán, porque así como el imán atrae a sí al hierro, así también la Virgen santa atrajo a sí de lo alto al Verbo de Dios. Por eso la Bienaventurada Virgen María, adornada con la diadema real de las dobles virtudes del alma y del cuerpo, resplandeciente de belleza, conocida en los cielos por su hermosura, atrajo a sí las miradas de los ciudadanos del cielo hasta inclinar así el corazón del Rey, y atraer a sí al mensajero celestial.

Por lo tanto, aun cuando no podamos imitarla totalmente, debemos seguirla, en lo posible, en esa gracia de vida santa, y trabajar con ella para adquirir la castidad de alma y cuerpo, la firmeza de su paciencia en las adversidades, la longanimidad de su perseverancia en el bien; porque, como dice San Bernardo: "Si quieres alcanzar su ayuda en las adversidades de la vida, no dejes de seguir el ejemplo de su vida".

La Bienaventurada Virgen María ejercitó las obras de todas las virtudes; mientras que los demás santos, sólo algunas especiales; pues uno fue humilde; otro, casto; otro, misericordioso; por ese motivo son presentados como ejemplares de virtudes particulares, como San Nicolás, ejemplo de misericordia, etc.; mas la Bienaventurada Virgen María es presentada como ejemplar de todas las virtudes; pues en ella encuentras un ejemplo de humildad: He aquí la esclava del Señor (Lc 1, 38); Miró la bajeza de su esclava (Ibid., 48); de virginidad: porque no conozco varón (Ibid„ 34); y de todas las virtudes, como es sobradamente conocido.

Santo Tomás de Aquino



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sábado, 22 de febrero de 2020

EL PARAÍSO DEL NUEVO ADÁN


El paraíso terrenal, en el que Dios introdujo a nuestro primer padre, era un lugar de maravillas, de esplendores de inmensa felicidad, donde Adán disfrutaba de todas las delicias que allí había depositado el Creador. Él y Eva, no obstante, prevaricaron y fueron expulsados de aquel mirífico Edén.

Nuestro Señor Jesucristo es considerado, a justo título, el segundo Adán, aquel que vino a rescatar a la humanidad de las sombras de la muerte y a restablecerle el estado de gracia, a través de la inmolación hecha de sí mismo en lo alto de la Cruz.

Y al igual que el primer Adán, también el segundo tuvo su jardín de delicias: Nuestra Señora. Todo lo que el paraíso terrenal poseía de hermoso y espléndido en su realidad material, Ella lo tenía aún más bello y refulgente en su realidad espiritual. Y Nuestro Señor Jesucristo tuvo incomparablemente más felicidad y contento viviendo en las castísimas entrañas de María Virgen que Adán en el Edén.

Plinio Corrêa de Oliveira



martes, 18 de febrero de 2020

DEVOCIÓN DE LOS TREINTA DÍAS AL PATRIARCA SAN JOSÉ

Dentro del 150 aniversario de la Proclamación de San José como Patrono de la Iglesia Universal, se publica esta "Treintena al Patriarca San José", pues, después de Nuestro Señor y Nuestra Santa Madre, nuestra siguiente devoción debe de ser a este Gran Patriarca y Señor que Dios quiso escoger aquí en la tierra como padre.