En este mes María sale a nuestro encuentro para tomarnos por la mano, para introducirnos en el Secreto de su vida interior y ser de esta manera el modelo y la norma de la nuestra

jueves, 31 de diciembre de 2015

CONSAGRACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, PARA TERMINAR EL AÑO

¡Míranos siempre, Madre mía, como cosa y posesión tuya!

Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra: Humildemente postrados ante Ti, te entregamos y consagramos nuestro corazón y nuestra alma, prometiéndote servirte con toda fidelidad hasta la muerte. Dígnate, Inmaculada Virgen María, aceptar benigna este ofrecimiento y alcánzanos de Jesús valor y gracia para cumplirlo.

Míranos como cosa tuya para que, custodiados por tu maternal bondad, vivamos santamente muramos en gracia de Dios y consigamos la eterna felicidad de la Gloria. Amén.




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