Y esa lágrima parece decir; ¡oh Madre mía! Decid qué deseáis; todo lo mío es también vuestro ¿Esta concedido; Jesús ha sido ganado! ¡Ha sido tocado en su punto flaco! Ahora pide; lo obtendrás todo, absolutamente todo lo que sea conforme a la gloria de Dios y no perjudique a tu salvación. ¿No es consoladora y confortante esa certeza de ser oído y esa seguridad de poder decir; yo puedo alcanzarlo todo de mi Divino Salvador y Él no me puede negar nada? Pruébalo, y experimentarás que no es ficción piadosa sino dulce realidad. En las penas, en las tentaciones, ve a Jesús con esta simple expresión: "Jesús, aquí tenéis a vuestra Madre!

sábado, 20 de agosto de 2022

OS PIDO, MADRE MÍA...

"Nuestra Señora del Clero" Iglesia de Santa Cecilia, Sao Paulo (Brasil)

 


Madre mía, cuando Jesús estaba en vuestro claustro, Vos hallabais numerosas cosas que decirle; ved, sin embargo, ¡qué miserias le digo yo en el momento en que lo recibo en la Sagrada Eucaristía! Por eso os pido: Habladle por mí, Madre mía, y decidle todo lo que yo quisiera ser capaz de decir, pero no lo soy. Adoradlo como yo quisiera adorarlo; dadle la acción de gracias que yo quisiera darle; presentadle actos de reparación por mis pecados y por los del mundo entero, con un ardor de reparación que, desgraciadamente, no tengo.

Madre, pedid por mí y por todos los hombres todo lo que fuere necesario para que realicemos vuestra gloria; pues; Madre mía, lo que os pido más que nada es vuestra gloria, vuestro Reino. Amén.

Plinio Corrêa de Oliveira



lunes, 15 de agosto de 2022

CONVENIENCIA DE LA ASUNCIÓN CON LOS MISTERIOS DE LA VIDA CELESTIAL DE MARÍA

 

Con la cita anterior, queda resumida toda la conveniencia de la Asunción con aquellos privilegios por los que María colabora con Cristo en el cielo. Para poder ejercer juntamente con Él la Mediación de todas las gracias, la Maternidad espiritual sobre las almas, la Realeza sobre todas las creaturas, la intercesión por todos los pecadores, era necesario que la Santísima Virgen se encontrara junto a Cristo en el cielo igual que Cristo mismo, esto es, plenamente glorificada en su cuerpo y en su alma, con la sola diferencia indicada al principio: que dicha gloria Cristo la tiene como sol, esto es, como propia, mientras que la Virgen la tiene como luna, esto es, como recibida de Cristo.

«San Bernardino de Siena, resumiendo todo lo que habían dicho los teólogos de la Edad Media, afirma que la semejanza de la divina Madre con el Hijo divino, en cuanto a la nobleza y dignidad del alma y del cuerpo –porque no se puede pensar que la celeste Reina esté separada del Rey de los cielos–, exige abiertamente que María no debe estar sino donde está Cristo; además, es razonable y conveniente que se encuentren ya glorificados en el cielo tanto el alma como el cuerpo, lo mismo del Hombre que de la Mujer»

 (Pío XII, en la Bula Munificentissimus Deus)

 

Podríamos decir, para concluir, que la glorificación de la Santísima Virgen es día de alegría, no sólo para Ella, que por fin alcanza la visión cara a cara de su Hijo como Dios y como hombre glorificado, sino para todos nosotros. En efecto, con la Asunción de María, como bien nos recuerda la liturgia de esta fiesta, el Señor hace entrar a María en su providencia, y nos entrega en Ella a una solícita Madre y a una diligente Reina, que por su gloria tiene un conocimiento cabal de todas nuestras necesidades, y el poder necesario para remediarlas. No hay, pues, pecado, ni miseria, ni adversidad, para la que no tengamos remedio en nuestra Madre, Reina y Abogada ya glorificada, y glorificada en parte a favor nuestro. ¿Quién es ésta que surge cual la aurora, bella como la luna, refulgente como el sol? Además, tenemos en la glorificación y Asunción de María el primer cumplimiento de la promesa de Nuestro Señor de glorificarnos a todos nosotros. Como anticipo que nos muestra la veracidad de la palabra de Cristo, de resucitarnos en el último día, Nuestro Señor nos presenta a la Virgen a modo de prenda de nuestra futura gloria.

Allí donde está la Madre, allí han de estar también un día los hijos.



sábado, 13 de agosto de 2022

CONVENIENCIA DE LA ASUNCIÓN CON LOS MISTERIOS DE LA VIDA TERRENA DE MARÍA

 

1º Ante todo, la Asunción corporal de la Virgen es el complemento de la Inmaculada Concepción. Si el alma no ha sido manchada por el pecado, tampoco debe serlo el cuerpo; redimida la Virgen en el alma, lo fue también en el cuerpo; y así le tocaba ser glorificada inmediatamente. Se nos manifiesta así, en cierto modo, el primitivo plan de Dios, por el que el hombre habría sido glorificado sin pasar por la corrupción.

La plenitud de gracia, que es en María el acompañamiento necesario de la exención del pecado original, también reclamaba la Asunción. En efecto, María, por ser la llena de gracia, no debía carecer de nada que se refiera al orden de la gracia, y por eso tuvo plenitud de virtudes, de dones del Espíritu Santo y de carismas. Tenía toda gracia. Pero no hay que olvidar que la gracia sólo encuentra su perfección en la gloria, a la que apunta y a la que prepara; y por eso, para poseer todo ese orden de la gracia en plenitud, le correspondía recibir, al término de su vida terrena, la perfección de la gloria, en el cuerpo y en el alma.

3º Algo similar sucede con su Virginidad Perpetua. Quien nació de María sin detrimento de su virginidad corporal, quiso también respetar la integridad corporal de su Madre en el momento de su muerte, no permitiendo que su cuerpo sufriera corrupción. San Buenaventura afirma:

«Así como Dios preservó a María Santísima de la violación del pudor y de la integridad virginal en la concepción y en el parto, del mismo modo no permitió que su cuerpo se deshiciese en podredumbre y ceniza»

4º ¿Y qué decir de la Maternidad divina de María? El arca que había contenido a Dios es mucho más incorruptible que el arca que había contenido las tablas de la ley: la primera sólo fue incorruptible para significar la incorrupción de la segunda. San Francisco de Sales, dice:

« ¿Quién es el Hijo que, pudiendo, no volvería a llamar a la vida a su propia madre y la llevaría consigo después de la muerte al paraíso?»

5º Finalmente, la colaboración de María con Cristo a título de nueva Eva reclamaba también su gloriosa Asunción a los cielos: estando junto a Cristo en toda la línea de la obra redentora, la Virgen debía acompañarlo en su gloria, después de haberlo acompañado en el dolor y el sufrimiento. O, dicho de otro modo, después de haber ayudado a Cristo a redimir a las almas, ahora debía seguir ayudándolo, desde el cielo, en la misión de Mediador, de Rey, de Abogado ante el Padre. Y así como para lo primero debió María compartir la pasibilidad del Hijo, para lo segundo debía María compartir la gloria del Hijo, en el alma pero también en el cuerpo. Desde el siglo primero –dice el Papa Pío XII en la Bula de definición–

«María Virgen es presentada por los Santos Padres como la nueva Eva, estrechamente unida al nuevo Adán, aunque subordinada a Él, en aquella lucha contra el enemigo infernal que, como fue preanunciado en el Protoevangelio, había terminado con la victoria sobre el pecado y sobre la muerte, siempre unidos en los escritos del Apóstol de las Gentes. Por lo cual, como la gloriosa resurrección de Cristo fue parte esencial y signo final de esta victoria, así también para María la común lucha debía concluir con la glorificación de su cuerpo virginal; porque, como dice el mismo Apóstol, cuando este cuerpo mortal sea revestido de inmortalidad, entonces sucederá lo que fue escrito, que la muerte fue absorbida en la victoria»



 

sábado, 6 de agosto de 2022

CONSONANCIA DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA CON LOS DEMÁS PRIVILEGÍOS DE LA VIRGEN

 

¿Quién es ésta que surge cual la aurora, bella como la luna, refulgente como el sol?

Grande debió ser la admiración de los santos ángeles cuando vieron a la Santísima Virgen, Madre de Dios, Ascender al cielo en cuerpo y alma al término de su vida terrena. Aquella que les había sido vaticinada como la gran Reina a la que debían vasallaje para alcanzar la bienaventuranza eterna, por fin entraba en sus dominios, glorificada por su Hijo Dios en todo su ser, cuerpo y alma.

• Era una aurora que se levantaba, la primicia de todos los que deben resucitar con vida gloriosa, a título de miembros de Cristo y de hijos de María.

• Era Bella como la luna, pues no tenía, por así decir, luz propia: solo Cristo es verdadero sol que, en su transfiguración, nos muestra que a Él le correspondía tener una naturaleza humana glorificada, a pesar de que Él veló esa gloria que le correspondía para poder padecer por nosotros; mientras que la Santísima Virgen es la luna del mundo sobrenatural: ningún astro más hermoso que Ella, pero Ella recibe del Sol, que es Cristo, toda su gloria.

• Pero también, a su modo, le tocaba a la Virgen ser refulgente como un sol, pues la gloria que hoy se manifiesta en la Virgen, de Ella debe comunicarse un a todos nosotros.

Es este misterio de la Asunción la culminación de todos los misterios de la Virgen. Podríamos decir que Nuestra Señora es una hermosa catedral en que su divino Hijo ha ido colocando paso a paso las diferentes columnas; que deben sostener la cúpula final que la completa y acaba: los pilares son como los privilegios que Nuestra Señora recibe en vida, pero todos ellos sólo encuentran su perfección en la glorificación definitiva de la Virgen por la Asunción, y por eso todos apuntan hacia la Asunción como hacia su fin. Es lo que hermosamente explica el Papa Pío XII, dejando hablar a los Santos Padres, en la bula “Munificentissimus Deus”, en la que define el dogma de la Asunción de María.



viernes, 5 de agosto de 2022

NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES – 2022

 

Esta fiesta preludia el Triunfo de la Asunción. Celebramos la dedicación de una de las cuatro Basílicas Mayores de Roma, que se llama María la Mayor: la Basílica Mariana por excelencia. La Virgen se apareció en sueños a un joven, encomendándole construir una basílica sobre el Esquilinio, en el que, al día siguiente, estaría cubierto de nieve. Y al día siguiente, en efecto, a pesar que apretaban los calores del verano, una nevada milagrosa indicó el lugar de la basílica deseada por Nuestra Señora. Con este motivo se la llamó iglesia de Nuestra Señora de las Nieves. A mediados del siglo IV, el Papa Liberio la consagró para el culto. El Papá Sixto III la reconstruyó casi enteramente y después la dedicó en el año 435 a la Virgen, cuya Maternidad Divina de María había definido el Concilio de Éfeso en el 431 y también había consagrado el nombre de "Theotokos", Madre de Dios. Entonces fue cuando la Basílica recibió y guardó el nombre de Santa María la Mayor. ¡Cuántos santos recibieron aquí gracias especiales! Aquí fue donde, una noche, la Virgen Santísima colocó al Niño Jesús en los brazos de San Cayetano de Thienna, en otra Noche de Navidad, San Ignacio de Loyola celebró su primera Misa; aquí también los rosarios rezados por San Pío V obtuvieron para los Cruzados la victoria de Lepanto. Así también pidamos nosotros a nuestra Señora de las Nieves nos ayude a calmar el fuego abrazador de nuestras pasiones, trocando nuestro corazón semejante al de Ella.



sábado, 30 de julio de 2022

MES DE JULIO - A NUESTRA MADRE DEL CARMEN

 


NO MUERE JAMÁS CON SU SANTO ESCAPULARIO QUIEN REPUDIA LA GRACIA


El Excmo. y Rvdmo. Sr. Dr. D. Vicente Tarancón, Obispo de Solsona, en su maravillosa Carta Pastoral sobre el Santo Escapulario del Carmen, nos refiere el siguiente prodigio:

Habían sido sentenciados a muerte, en Vinaroz, dieciséis reos. Habíase conseguido, después de muchos esfuerzos, que se confesasen catorce, negándose los otros dos incluso a escucharnos.

Pudo decirse misa aquel día en la capilla de la cárcel, antes de la ejecución. Misa a la que asistieron todos, y durante ella un P. Carmelita que, como capellán militar, residía entonces en Vinaroz, los iba preparando para la Sagrada Comunión, al mismo tiempo que los animaba con la esperanza del Cielo.

Poco después del Evangelio, pidieron confesión aquellos dos que no se habían confesado, y comulgaron los dieciséis, y a todos ellos se les impuso el Santo Escapulario. Yo me retiré después de la misa y no fui testigo presencial de los hechos que se desarrollaron después, pero, que me refirieron al siguiente día todos los que habían asistido a la ejecución. Cuando esposaron a los presos y los subieron al camión, que los había de conducir al lugar donde habían de ser ejecutados, uno de ellos empezó a blasfemar horriblemente. Ni las reconvenciones de sus compañeros, ni las reflexiones que le hiciera el P. Carmelita y otro sacerdote que los acompañaba, sirvieron para otra cosa que para enfurecerle más y para que arreciara cada vez con mayor rabia en sus maldiciones y blasfemias.

Llegó, al fin, el momento de la ejecución y las últimas palabras que pronunció aquel desgraciado fueron una blasfemia y horrible maldición: maldijo a Dios, a la Iglesia, a los sacerdotes, a los militares y hasta a su mujer y a sus hijos. Y con la maldición en los labios y con la rabia más feroz reflejada en su rostro, cayó muerto instantáneamente por la descarga del piquete.

Cuando el alférez que mandaba las fuerzas se adelantó, horrorizado por aquel hecho, a reconocer con el médico a los ajusticiados, vio en el suelo un objeto que le llamó poderosamente la atención. Se inclinó para recogerlo, y ¿cuál no sería su asombro, y hasta su pánico, cuando vio que era un Escapulario y cuando comprobó, después, que era precisamente el de aquel que había muerto con la blasfemia y la maldición en los labios?

Nunca olvidaré jamás la cara de aquel alférez cuando, al día siguiente, vino a contarme el suceso, enseñándome el Escapulario, que no quería soltar, y repitiendo como fuera de sí: "He visto un milagro, señor cura, he visto un milagro."

Realmente el caso era sorprendente e inexplicable. El Escapulario estaba intacto: no había saltado, por tanto, roto por la metralla. El reo no se lo pudo quitar, porque tenía las manos esposadas. No había caído, tampoco, en la dirección del cuerpo, sino en dirección contraria; por eso lo encontró el alférez cuando se dirigía desde su puesto de mando a reconocer a los ajusticiados.

La narración del alférez, la que me hicieran por su parte el P. Carmelita y el otro sacerdote y también un seglar que se hallaba presente en la ejecución, coincidían realmente en todos los detalles.

La Santísima Virgen, nuestra Madre, no había querido que aquel que murió blasfemando muriese con el Santo Escapulario sobre su pecho.

 


Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen
por el P. Fr. Juan Fernández Martín, O.C.


REFLEXIÓN

NO NEGAR NADA A JESÚS.- "... mi Director, que es Jesús, no me enseña a llevar la cuenta de mis actos, Él me enseña hacerlo todo por amor, a no negarle nada..." 

Santa Teresita del Niño Jesús,
carta nº 142 a Celina, 6 de julio de 1893.

Jesús te quiere enamorar, te quiere por completo para Él. No se conforma con menos. Pero... ¡Cómo cambia todo cuando se está enamorado, cuando se hace todo por amor...!

Teresita hoy te invita a lo largo del día, a abrir los oídos del corazón, a escuchar la voz del Amado... te invita a estar muy pendiente de lo que te pida... y a no negarle nada!





sábado, 23 de julio de 2022

MES DE JULIO - A NUESTRA MADRE DEL CARMEN

 


CONFIESA LUCIFER QUE EL SANTO ESCAPULARIO ES CADENA DE ORO QUE LE APRISIONA


El mismo venerable P. Maestro Fr. Miguel de la Fuente, de quien tan merecidos elogios nos hiciera el inmortal Menéndez y Pelayo, nos dice que otro devoto de María Santísima se hallaba muy perseguido del demonio, quien le amedrentaba con visibles y espantosas figuras, más en tomando el Santo Escapulario en sus manos al punto se desvanecían.

En cierta ocasión tomó forma de horrible cuervo, y batiendo sus diabólicas alas sobre el rostro del devoto de María le atormentaba sobre toda ponderación.

Pasada aquella primera turbación, empuñó para defenderse el bendito Escapulario de la Virgen, huyendo al instante el enemigo infernal.

Se hallaba después dando gracias a la Virgen Santísima, y como se recrease contemplando y besando el bendito Escapulario, considerándole cual prenda de su maternal y finísimo amor, en quien depositara su poder tan excelsa virtud para resistir al astuto enemigo, al estrecharle contra su corazón y ponerle sobre su pecho, el maligno espíritu, volviendo a tomar otra más horrorosa y espantable figura le dijo: "Ponte, ponte esa cadena de oro, que recibirás por ella muchísimo dinero", y exclamó luego al punto: "Arrójala, infeliz. ¿Para qué vale sino para que con ella nos atormentes?"

¡Oh, padre infernal del error y la mentira!, siempre mientes, mas también alguna vez, aunque forzado, dices alguna que otra verdad. Cadena de oro llamas con burla e irrisión al Santo Escapulario, menospreciando su virtud sin igual, porque no se premia su devoción con dinero, pero añades después que sólo sirve para atormentarte, en lo cual confiesas seriamente lo que por ironía antes pronunciaste. ¿Por qué te atormenta el Escapulario sino porque te oprime cual fuerte cadena? ¿Por qué es de oro fino sino porque en él resplandece la virtud y poder de María Santísima? ¿Qué más dinero ni tesoro que el refrenar tu infernal orgullo? Más lo estimamos cuantos le vestimos que todos los tesoros de la tierra. Este es el mejor tesoro de los hijos de la Virgen, puesto que con él vivimos seguros de tus infernales astucias, dando gracias a nuestra piadosísima Madre porque en él nos dio un arma invulnerable contra tus dardos venenosos.



Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen
por el P. Fr. Juan Fernández Martín, O.C.


REFLEXIÓN

A propósito de la Virgen Santísima (...) a veces me sorprendo diciéndole: "Querida Virgen Santísima me parece que yo soy más dichosa que Tú, porque yo te tengo a Ti por Madre, mientras que Tú no tienes una Virgen Santísima a quien amar... Es cierto que tu eres la Madre de Jesús, pero ese Jesús nos lo has dado por entero a nosotros.

Santa Teresita del Niño Jesús,
carta nº 137 a Celia. 19 de Octubre de 1892,1vº

María es la Madre que nos ha dado a su Hijo, Jesús, por entero. ¡Qué felicidad tan grande tener en el Cielo una Madre que nos ama tanto... y a quien poder amar tanto!
 
Teresita te invita hoy, en tu oración, a una profunda acción de gracias a Jesús por María, por haber querido entregarnos a su Madre, para que fuese Madre nuestra... y también da gracias a María... por Jesús.



sábado, 16 de julio de 2022

DIE 16 IULII - B. MARIAE VIRG. DE MONTE CARMELO - 2022

 


SANTA TERESA DE JESÚS Y EL PRIVILEGIO SABATINO


Por la virtud del Bendito Escapulario del Carmen, es decir, por los privilegios que a él vinculara la Santísima Virgen, vio Santa Teresa salir del Purgatorio a muchas almas, entre ellas a varias de las religiosas de su monasterio de la Encarnación, entre las que se contaba su sobrina Leonor de Cepeda, monja en el convento de la Encarnación de Ávila.

Sin pasar por el Purgatorio vio al venerable P. Fr. Matías, provincial de los Carmelitas Calzados de Castilla, así como al P. Francisco de Ledesma, que le acompañara en la fundación de Salamanca (de este P. Francisco de Ledesma es de quien dijo el P. Maello, en las informaciones para la beatificación de la Santa Madre, "que a la muerte del dicho Padre dijo Santa Teresa a sus monjas: "¡Bendito sea Dios que le he visto subir a gozar de Dios al Cielo!")

Y como ella extrañase esta gracia tan singular, entendió que las Bulas de la Orden, es decir, los privilegios vinculados por María a su bendito Escapulario para no entrar en el Purgatorio, esclarecían todo el misterio. Y añade luego: "no entiendo por qué entendí esto; me parece, debe ser, porque no está el ser fraile en el hábito, digo en traerle." Como si nos quisiese decir está en la perfecta consagración a María y encarnar el espíritu de María, que es llevar dignamente su bendito Escapulario.

 

 

Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen
por el P. Fr. Juan Fernández Martín, O.C.



ORACIÓN

¡Oh Virgen del Carmen María Santísima!, que ejerces tu especial protección en la hora de la muerte para los que devotamente visten tu Santo Escapulario, a fin de que logre por medio de la verdadera penitencia salir de esta vida en gracia de Dios y librarse de las penas del infierno. Te ruego, Señora, me asistas, ampares y consueles en la hora de mi muerte, y me alcances verdadera penitencia, perfecta contrición de todos mis pecados, encendido amor de Dios y ardiente deseo de verle y gozarle, para que mi alma no ser pierda ni condene, sino que vaya segura a la felicidad eterna de la gloria. Así, Señora. te lo suplico humildemente por Nuestro Señor Jesucristo. Así sea.



sábado, 9 de julio de 2022

MES DE JULIO - A NUESTRA MADRE DEL CARMEN

 



DEFIENDE NUESTRA MADRE DEL CARMEN UNA CIUDAD
AMENAZADA POR LOS HEREJES

El venerable P. Fr. Juan de Lezana nos dice que, habiendo las huestes luteranas destruido sin gran resistencia varias ciudades católicas, llegaron cierto día muy cerca de Geldría, y sabiendo por un soldado desertor o transfuga que se hallaba mal defendida y poco pertrechada, hacia ella encaminaron sus depravados designios. Cautelosamente se acercaron a media noche a los muros de la ciudad, rodeándola y cercándola por doquier, para que, al despuntar la aurora, les cogiese desprevenidos y lanzarse inesperadamente al asalto, si es que no lograban escalarla y pasarla a cuchillo durante la noche. Mas no era tan cerrada y oscura la noche que los centinelas de las murallas no divisaran en la penumbra algo extraño y percibieran el murmullo quedo de sus pisadas. Dieron aviso al punto al Gobernador y éste, convocando a toda prisa a su estado mayor y consejeros, después de oírles, se dio cuenta de que era imposible toda defensa natural, por lo cual se acogió al patrocinio y protección de la Virgen del Carmen, ordenando a todos se trasladasen con él a su templo para invocarla con fe y confianza. En efecto, al llegar se encontraron a la Virgen en su trono (pues había salido en procesión la tarde antes) y como propicia a repartir mercedes. Entonces el Gobernador, en nombre de todos, postrado de hinojos a sus plantas, la hizo una fervorosa súplica, entregándole las llaves de la ciudad, y entre lágrimas y suspiros la dijo: "Oh María, amparo y salvación del pueblo cristiano, socorre en este peligro a tu pueblo de Geldria".

Apenas pronunciadas estas palabras y mientras se rezaba el Trisagio para aplacar a la Divina Justicia por las ofensas que se le hubiesen inferido, la omnipotencia suplicante de María Santísima desencadenó todos los elementos y horrísinos truenos y trombas de agua y vientos huracanados se desataron contra los enemigos de la fe, que aun a los que favorecía la Santísima Virgen llenaban de espanto. Y no siendo bastante para que se retirasen los enemigos, tomando forma visible la Santísima Virgen se mostró a sus ojos espantados, capitaneando un formidable ejército, manifestándose a sus ojos tan airada que corrieron en precipitada fuga. Dejaron el campo lleno de víveres y municiones y al verse libres los sitiados, corrieron a dar gracias a la Virgen del Carmen por tan señalado favor, sacándola en procesión y dedicándole una fiesta anual, que se celebraba con fervor delirante.


REFLEXIÓN GRATULATORIA


¡Oh Capitana invicta de los ejércitos de Dios, cuyo primer paso en la tierra fue un glorioso triunfo sobre el príncipe del mal! No son estos solos los victoriosos triunfos que vuestra piedad ha dado por vuestro bendito Escapulario a sus devotos: sólo es poner al referirlos un incentivo a la devoción de vuestros cofrades fervorosos, a fin de que os invoquen en toda suerte de peligros semejantes, y para que fervorosa crezca en vuestras glorias y alabanzas la piedad de los fieles. Amén.




Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen
por el P. Fr. Juan Fernández Martín, O.C.





sábado, 2 de julio de 2022

VISITACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA / PRIMER SÁBADO DE MES

Hoy es la Fiesta de la Visitación de Nuestra Madre a su prima Santa Isabel.


DIOS TE SALVE; MARÍA, MADRE DE DIOS


Dios te salve, María, Madre de Dios, tesoro veneradísimo de todo el orbe, antorcha inextinguible, corona de virginidad, cetro de recta doctrina, templo indestructible, habitación de Aquél que es inabarcable, Virgen y Madre, por quien nos ha sido dado Aquél que es llamado bendito por excelencia, y que ha venido en nombre del Padre.

Salve a ti, que en tu santo y virginal seno has encerrado al Inmenso e Incomprehensible.

Por quien la Santísima Trinidad es adorada y glorificada, y la preciosa Cruz se venera y festeja en toda la tierra.

Por quien exulta el Cielo, se alegran los ángeles y arcángeles, huyen los demonios.

Por quien el tentador fue arrojado del Cielo y la criatura caída es llevada al Paraíso.

Por quien todos los hombres,  aprisionados por el engaño de los ídolos, llegan al conocimiento de la verdad.

Por quien el santo Bautismo es regalado a los creyentes, se obtiene el óleo de la alegría, es fundada la Iglesia en todo el mundo, y las gentes son movidas a penitencia.

¿Y qué más puedo decir?

Por quien el Unigénito Hijo de Dios brilló como Luz sobre los que yacían en las tinieblas y sombras de la muerte. Por quien los Profetas preanunciaron las cosas futuras. Por quien los Apóstoles predicaron la salvación a los gentiles. Por quien los muertos resucitan y los reyes reinan, por la Santísima Trinidad.

¿Quién de entre los hombres será capaz de alabar como se merece a María, que es digna de toda alabanza? Es Virgen

Madre, ¡oh cosa maravillosa! Este milagro me llena de estupor.

¿Quién ha oído decir que al constructor de un templo se le prohíba habitar en él?

¿Quién podrá ser tachado de ignominia por el hecho de que tome a su propia Esclava por Madre?

Así, pues, todo el mundo se alegra (...);

También nosotros hemos de adorar y respetar la unión del Verbo con la carne, temer y dar culto a la Santa Trinidad, celebrar con nuestros himnos a María, siempre Virgen, templo santo de Dios, y a su Hijo, el Esposo de la Iglesia, Jesucristo Nuestro Señor. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 



SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA, Homilía
pronunciada en el Concilio de Efeso.







sábado, 18 de junio de 2022

PASTORA, NO JORNALERA

¡Dichosas ovejas, que tal Pastora tenían y tal pasto recibían por medio de Ella! Pastora, no jornalera que buscase su propio interés, pues que amaba tanto a las ovejas que, después de haber dado por la vida de ellas la vida de su amantísimo Hijo, diera de muy buena gana su vida propia, si necesidad de Ella tuvieran.

 

¡Cristianos! Ovejas sois de Jesucristo, y él es vuestro pastor. ¡Oh dichosas ovejas, que tienen tal pastor! Mis ovejas –dice el Señor– oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen a mí, y yo les daré la vida eterna, y no perecerán para siempre jamás, y no habrá nadie tan poderoso que me las arrebate de la mano. ¡Oh bendito tan buen Pastor! ¡Bendito tal Señor, rey y pastor!

Hacía Dios, a todos los principales, pastores; a todos los ocupaba en guardar ovejas, y de allí sacaba unos para profetas, otros para patriarcas, otros para reyes. Querría significar que Jesucristo había de ser profeta de los profetas, patriarcas, rey y pastor. También las mujeres de aquel tiempo, como era Rebeca y Lía y Raquel y otras muchas, denotaban a la Virgen sin mancilla, que, después de Jesucristo, no ha habido otra pastora, ni hay quien así guarde las ovejas de Jesucristo, y pues la Virgen sin mancilla es nuestra pastora después de Dios, supliquémosle que nos apaciente, alcanzándonos gracia.

San Pablo dice que daba leche y regalaba a sus hijos pequeños y que, para ganar a todos, se hacía todas las cosas a todos; ¡cuánto más verdaderamente haría el oficio de madre esta Virgen sagrada, pues sin ninguna comparación les tenía mayor caridad que san Pablo! Sus entrañas santísimas se henchían de consolación viendo que el fruto de la pasión de su benditísimo Hijo no salía en balde, pues por el mérito de ella tanta gente se convertía a él. Y parecíale que acoger y regalar, enseñar y esforzar a los que a ella venían, era recoger la sangre de su Hijo bendito, que delante los ojos de ella se había derramado por ellos. Alababa a la divina bondad, y ningún trabajo le parecía pesado, y ninguna hora era fuera de hora para recoger aquel ganado que entendía que el Señor le enviaba para que lo aceptase en la gracia del Señor.

Muy bien supo el Señor lo que hizo en dejar tal Madre en la tierra, y muy bien se cumplió lo que estaba escrito de la buena mujer, que confió en ella el corazón de su marido. Porque lo que su Esposo e Hijo Jesucristo había ganado en el monte Calvario derramando su sangre, ella lo guardaba y cuidaba y procuraba de acrecentar como hacienda de sus entrañas, por cuyo bien tales y tantas prendas tenía metidas.

¡Dichosas ovejas, que tal pastora tenían y tal pasto recibían por medio de ella! Pastora, no jornalera que buscase su propio interés, pues que amaba tanto a las ovejas que, después de haber dado por la vida de ellas la vida de su amantísimo Hijo, diera de muy buena gana su vida propia, si necesidad de ella tuvieran. ¡Oh, qué ejemplo para los que tienen cargo de almas! Del cual pueden aprender la saludable ciencia del regimiento de almas, la paciencia para sufrir los trabajos que en apacentarlas se ofrecen. Y no sólo será su maestra que los enseña, mas, si fuere con devoción de ellos llamada, les alcanzará fuerzas y lumbre para hacer bien el oficio.

 

San Juan de Ávila



sábado, 11 de junio de 2022

ORACIONES DE LOS SANTOS A NUESTRA MADRE MARÍA

 


¡Oh María! Vos, que tan ardientemente deseáis que amemos a vuestro divino Hijo, alcanzadme un amor verdadero para este adorable Salvador. Vos, que alcanzáis cuanto os place, escuchad mis súplicas y atraedme de tal manera a Jesús, que nunca cese de amarle. Alcanzadme también un grande amor hacia Vos, que sois la más amable de las criaturas y la más amada de Dios. Amén.

 San Alfonso María de Ligorio

 

El Papa Pío VII, por su rescripto de 12 de Julio de 1816, concedió a todos los que recen esta oración 100 días de indulgencia aplicable a las ánimas del Purgatorio.

 

 

 ORACIÓN

 

¡Oh María, fiel Mediadora de nuestra salvación! Haced que todos los cristianos, según la bella expresión de San Bernardo, consigan la dicha de honraros con todo su corazón, y os amen con toda su alma. Dignaos otorgarnos la gracia de que las súplicas que dirigimos al Señor le sean presentadas por vuestras sagradas manos y sean oídas favorablemente bajo vuestros auspicios. Amén.