Y esa lágrima parece decir; ¡oh Madre mía! Decid qué deseáis; todo lo mío es también vuestro ¿Esta concedido; Jesús ha sido ganado! ¡Ha sido tocado en su punto flaco! Ahora pide; lo obtendrás todo, absolutamente todo lo que sea conforme a la gloria de Dios y no perjudique a tu salvación. ¿No es consoladora y confortante esa certeza de ser oído y esa seguridad de poder decir; yo puedo alcanzarlo todo de mi Divino Salvador y Él no me puede negar nada? Pruébalo, y experimentarás que no es ficción piadosa sino dulce realidad. En las penas, en las tentaciones, ve a Jesús con esta simple expresión: "Jesús, aquí tenéis a vuestra Madre!

sábado, 13 de julio de 2013

PRODIGIOS DEL SANTO ESCAPULARIO DEL CARMEN

Virgen del Carmen, Parroquia de San Juan de la Cruz, Zaragoza
 He aquí una historia fidedigna en la que figura el Santo Cura de Ars y una doncellita que fuera más tarde ferviente religiosa. Su antiguo y venerado cura es quien contó esta verídica relación, al que nos la dejara escrita. Antes de entrar en religión dicha doncella fuese a ver al Santo Cura de Ars, San Juan Mª. Vianney, para hacer con él confesión general. Este le preguntó al confesarla:

 “Usted debe acordarse bien, hija mía, de cierto baile al cual asistió hace poco tiempo. En ese baile encontró usted un joven desconocido de todos, pero de modales distinguidos, que fue casi el héroe de la fiesta."

“Sí, Padre mío, es cierto."

“Y usted hubiese querido que la invitase a bailar, y estaba usted llena de celos y de despecho al ver que prefería a las demás y que nunca se dirigía a usted para nada."

“En efecto, Padre; así era."

“¿Y no recuerda usted que al salir el galán creyó usted ver en la puerta y precisamente bajo sus pies dos llamitas azules, que desde luego tomó usted por una mera ilusión de sus ojos, engañados por la luz y la oscuridad?"

“Todo, todo es verdad, Padre mío."

“Pues bien, hija mía, ese joven era el demonio, el mismo Lucifer en persona. Aquellas con quienes bailara se hallan en estado de condenación. Y, ¿sabe usted por qué no fue invitada por él?… Pues fue precisamente por el Santo Escapulario del Carmen que usted llevaba puesto y que por devoción a María conservaba como una defensa contra sus asechanzas.”

miércoles, 10 de julio de 2013

EL SANTO ESCAPULARIO DEL CARMEN, ES ROCA FIRMÍSIMA

Mater et Decor Carmeli, ora pro nobis!
¡Oh Soberana y Celestial María! ¿Es por ventura vuestro Santo Escapulario roca? ¿Es acaso inexpugnable muro? Más que inexpugnable muro y muchísimo más que infrangible y firmísima roca lo contempla mi devoción, porque el muro a golpes repetidos se aplana, y la roca si no la derriba lo fuerte del golpe, al menos la resquebraja y la orada; mas vuestro bendito Escapulario resplandece con firmeza tan singular, que ni el golpe le mella por lo terrible, ni por repetir le vence, para que alabemos en él y por él vuestro excelso poder y os demos las más rendidas acciones de gracias. Amén

lunes, 8 de julio de 2013

PRODIGIOS DEL SANTO ESCAPULARIO DEL CARMEN

Virgen del Carmen, Iglesia de los Padres Franciscanos, Alcázar de San Juan (Ciudad Real)
LUIS XIII Y EL ESCAPULARIO

Era a principios del siglo XVII, cuando ocupaba el trono de Francia Luís XIII. A pesar del carácter bondadoso del Monarca y de las altas dotes de gobierno de su ministro el Cardenal Richelieu, las guerras civiles y las discordias religiosas, en las que tomaron parte activa los protestantes, tenían divididos los ánimos y en continua rebelión las más florecientes ciudades de la Francia. 

Una de ellas era Montpeller que, declarándose enemiga de la Autoridad real, hallaba dispuesta a defenderse hasta el último extremo. 

El rey Luís XIII, al frente de un numeroso ejército, se presentó muy luego ante los muros de la ciudad, para obligarla con la fuerza de sus armas a reconocer su autoridad soberana. 

Ninguna de las proposiciones de paz que el Monarca presentó a los sediciosos para que se rindieran fueron atendidas, por lo cual se hizo necesario tomar la plaza. Apenas la artillería sitiadora logró abrir brecha en las murallas de la ciudad, un puñado de valientes del ejército real se lanzó con temerario arrojo, intentando forzar la entrada, pero fueron recibidos a arcabuzazos por los sitiados. 

Uno sólo de aquellos héroes logró penetrar en la ciudad, a pesar de haber recibido un disparo de arcabuz en el pecho. 

A la vista de aquel valiente, que se defendía de innumerables enemigos con una serenidad y un valor admirables, el entusiasmo del ejército sitiador llegó al colmo, y precipitándose en la brecha logró penetrar en el interior de la ciudad.

La batalla en las calles se hizo encarnizada y sangrienta, hasta que, por fin, la victoria se inclinó a favor del ejército real, entrando Luís triunfante en Montpeller. 

Uno de los primeros actos del Monarca fue mandar que trajeran a su presencia a aquel heroico soldado que logró penetrar el primero en la plaza. A los pocos momentos el círculo de nobles que acompañaban al Rey se abrió para dar paso a un humilde soldado de gallarda presencia y simpático continente. 

-Eres un héroe y quiero recompensarte- dijo el Rey, poniéndole, familiarmente, su mano sobre el hombro.

-¡Señor!, agradezco el honor que V.M. me dispensa- contestó, resueltamente, el soldado-; pero no es mío todo el mérito. Si V.M. me ha visto penetrar el primero en la plaza y me contempla de pie, ileso, a pesar de haber recibido un balazo en el pecho, es porque ignoráis que cubre mi pecho una cota invulnerable. 

Esto diciendo, desabrochose su casaca y descubrió su pecho, en el que pendía el Santo Escapulario de la Virgen del Carmen. 

Los circunstantes quedaron asombrados contemplando la bala que debiera haberle destrozado el corazón, detenida y achatada como por respeto ante la santa imagen de la Virgen que estaba grabada en la superficie anterior del Escapulario. 

Testigo de aquella maravilla el mismo Rey, hizo desde entonces voto de vestir para siempre aquel bendito Escudo protector, aquella Santa Cota, y recomendarla a todos sus súbditos para que en adelante les preservara de todos los peligros. 

Pocos días después el pecho del Rey ostentaba públicamente el Escapulario y en el pendón nacional se veía grabada la imagen de la Virgen del Carmen.


Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen,
 por el P. Fr. Juan Fernández Martín O.C.D.

sábado, 6 de julio de 2013

CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN

¡Oh Madre Amabilísima, sostenme con tu amor indefectible!

(Virgen del Carmen, Iglesia de San Cayetano,  Córdoba, España)
“Oh, María, Reina y Madre del Carmelo, vengo hoy a consagrarme a Ti, pues toda mi vida es como un pequeño tributo por tantas gracias y bendiciones como he recibido de Dios a través de tus manos.

Y porque Tú miras con ojos de particular benevolencia a los que visten tu Escapulario, te ruego que sostengas con tu fortaleza mi fragilidad, ilumines con tu sabiduría las tinieblas de mi mente y aumentes en mí la fe, la esperanza y la caridad, para que cada día pueda rendirte el tributo de humilde homenaje.

El Santo Escapulario atraiga sobre mí tus miradas misericordiosas, sea para mí prenda de particular protección en la lucha de cada día, de modo que pueda seros fiel a tu Hijo y a Ti.

Que él me tenga apartado de todo pecado y constantemente me recuerde el deber de pensar en Ti y revestirme de tus virtudes.

De hoy en adelante me esforzaré por vivir en suave unión con tu espíritu, ofrecerlo todo a Jesús por tu medio y convertir mi vida en imagen de tu humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y espíritu de oración.

Oh Madre Amabilísima, sostenme con tu amor indefectible, a fin de que a mí, pecador indigno, me sea concedido un día cambiar tu Escapulario por el Eterno vestido nupcial y habitar contigo y con los Santos del Carmelo en el Reino de tu Hijo. Así sea.”

Venerable Papa Pío XII

miércoles, 3 de julio de 2013

PRODIGIOS DEL SANTO ESCAPULARIO DEL CARMEN

¡Oh Madre Amabilísima!, de hoy en adelante me esforzaré por vivir en suave unión con tu espíritu

El P. Pablo de los Santos nos dice que en Praga había un caballero noble, llamado Juan Bautista Castelo, cuya esposa, Bárbara, era devotísima del Santo Escapulario, de lo cual se burlaba el
incrédulo esposo, tomándolo a guasa. Con gran paciencia, la devota señora, lo sufría y lo soportaba, pero un día le dijo:

"No tomes a guasa y burla las cosas de la Virgen Santísima, no sea que atraigas sobre ti la cólera y el enojo del Señor"

Y dicho esto, tan sólo unos pocos días después, le sobrevino a su marido una penosa enfermedad, que se fue agravando día tras día, hasta perder del todo la vista. Seis meses estuvo así, sin la menor esperanza de remedio, aunque llamó a los más célebres doctores de toda su patria.

Viéndose en tan lamentable estado, comenzó a cavilar en lo presto que perdió su salud luego que su esposa pronunciara aquella fatídica sentencia. Pero Dios nuestro Señor, que le quería con salud, pero arrepentido, comenzó a infundirle la luz en su alma, a fin de que, conociendo sus yerros pidiese perdón a Dios, poniendo por intercesora a nuestra dulce Madre María.

Estando embebido y ensimismado en semejantes ideas, se quedó transportado en un dulce sueño, logrando en él la mejor receta para su salud, pues con la viveza con que el sueño representa las cosas, vio a la Virgen Santísima con hábito del Carmen, diciéndole que se impusiera cuanto antes el Santo Escapulario, y con él, juntamente con la vista, recibiría perfecta salud en su alma.

Vuelto en sí, contó a su devota esposa lo que le había pasado. Y ella, llena de gozo y anhelando que recibiera el Escapulario, llamó inmediatamente a su confesor, el cual se lo impuso, escuchando a la par su confesión más humilde y fervorosa. Y al momento de recibir la Sagrada Comunión, recuperó de súbito la vista, manifestando el efecto milagroso que la receta, aunque soñada, tuvo un efecto rápido, eficaz y prodigioso.

sábado, 29 de junio de 2013

ACUDAMOS SIEMPRE A MARÍA

Acudamos, pues, pero acudamos siempre a las plantas de esta Dulcísima Reina si queremos salvarnos con toda seguridad
Cuánta debe ser nuestra confianza en esta Reina sabiendo lo poderosa que es ante Dios, y tan rica y llena de misericordia que no hay nadie en la tierra que no participe y disfrute de la bondad y de los favores de María. Así lo reveló la Virgen María a Santa Brígida: “Yo soy –le dijo la Reina del Cielo y Madre de la Misericordia- la alegría de los justos y la puerta para introducir los pecadores a Dios. No hay en la tierra pecador tan desventurado que se vea privado de la Misericordia mía.Porque si otra gracia por mí no obtuviera, recibe al menos la de ser menos tentado de los demonios de lo que sería de otra manera. No hay ninguno tan alejado de Dios, a no ser que del todo estuviese maldito –se entiende con la final reprobación de los condenados-; ninguno que, si me invocare, no vuelva a Dios y alcance la misericordia”. Todos me llaman la Madre de la Misericordia, y en verdad la Misericordia de Dios hacia los hombres me ha hecho tan misericordiosa para con ellos. Por eso será desdichado y para siempre en la otra vida el que en ésta, pudiendo recurrir a mí, que soy tan piadosa con todos y tanto deseo ayudar a los pecadores, infeliz no acude a mí y se condena.
 
Acudamos, pues, pero acudamos siempre a las plantas de esta Dulcísima Reina si queremos salvarnos con toda seguridad. Y si nos espanta y desanima la vista de nuestros pecados, entendamos que María ha sido constituida Reina de la Misericordia para salvar con su protección a los mayores y más perdidos pecadores que a Ella se encomiendan. Éstos han de ser su corona en el Cielo como lo declara su Divino Esposo: “Ven del Líbano, esposa mía; ven del Líbano, ven y serás coronada... desde las guaridas de leones, desde los montes de leopardos” (Ct 4, 8).

¿Y cuáles son esas cuevas y montes donde moran esas fieras y monstruos sino los miserables pecadores cuyas almas se convierten en cubil de los pecados, los monstruos más deformes que puede haber? Pues bien, comenta el Abad Ruperto, precisamente de estos miserables pecadores salvados por su mediación, oh gran Reina, te verás coronada en el Paraíso, ya que su salvación será tu corona, corona muy apropiada para una Reina de Misericordia y muy digna de ella.


San Alfonso María de Ligorio 
“LAS GLORIAS DE MARÍA”

miércoles, 12 de junio de 2013

ORACIÓN AL PURÍSIMO CORAZÓN DE MARÍA


¡Oh clementísimo Dios!, que para salvación de los pecadores, y consuelo de los desgraciados, quisisteis enriquecer el purísimo Corazón de la Bienaventurada Virgen María con los sentimientos de caridad y misericordia, tan conformes a los del Divino Corazón de Jesús vuestro Hijo, conceded a todos los que honramos a este dulcísimo y amantísimo Corazón, que por los méritos e intercesión de la misma Virgen Sacratísima, nos halléis conformes al Corazón de Jesús. Os lo pedimos por el mismo Señor Jesucristo, que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

lunes, 10 de junio de 2013

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA PARA ANTES DE ESTUDIAR

Sedes sapiéntiae, ora pro nobis!

¡Oh María, Madre mía!, trono de la Sabiduría eterna, alcánzame la gracia de estudiar con aplicación, de aprender con facilidad y de retener con firmeza y seguridad, para gloria de Dios y salvación de mi alma. Amén

¡Señor!, más que una ciencia deslumbrante que pueda hacerme soberbio y apartarme de Ti, te pido un corazón sencillo y puro para poder llegar a Ti.

lunes, 3 de junio de 2013

AVE MARÍA DE OLIVER PARKINSON



Tú has dado al mundo, como guía y Salvador a Jesús nuestro Dios, Bendita Tú María. 


AVE MARÍA GRATIA PLENA, DOMINUS TECUM BENEDICTA TU

Virgen Blanca Aurora ilumina nuestro andar llévanos hacia Dios, Bendita Tú María. 

Momento del ofertorio de la Santa Misa Cantada en honor a Santa María Reina y celebrada por el P. Rafael de la Comunidad Esclavos de María y de los pobres. 

Este vídeo ha sido grabado en la Santa Misa Cantada celebrada en la Iglesia del Salvador de Toledo por los Hermanos de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina, asociación pública clerical con aprobación eclesiástica en la Archidiócesis primada de Toledo (España). Este Instituto Religioso en formación tiene como uso propio en el Oficio y la Santa Misa la Forma Extraordinaria del Rito Romano, como establecen sus Reglas y Constituciones.