O quam tristis et afflicta fuit illa benedicta Mater Unigeniti. Quae maerebat et dolebat et tremebat, cum videbat nati poenas incliti

lunes, 27 de enero de 2014

¡MADRE MÍA!



Desde que amanece el día, bendíceme.
En lo rudo del trabajo, ayúdame.
Si vacilo en mis buenas decisiones, fortaléceme.
En las dudas e inquietudes, guíame.
Cuando me desprecien u olviden, ámame.
En las tentaciones y peligros, defiéndeme.
En las ansiedades del alma, piensa en mí.
Si desfallezco, sálvame... y llévame en tus brazos a gozar contigo de Jesús en el Cielo...

AMÉN



No hay comentarios:

Publicar un comentario