Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

martes, 5 de febrero de 2013

SALVE REGÍNA




Salve, Regína, Mater misericórdiae,
vita dulcédo, et spes nostra, salve.
Ad te clamámus, éxsules fílii Hevae.
Ad te suspirámus, geméntes et fléntes,
in hac lacrimárum valle.

Eia, ergo, advócata nostra, 
illos tuos misericórdes óculos ad nos convérte.
Et Iesum, benedíctum fructum ventris tui,
nobis post hoc exsílium osténde.

O clemens, O pia, O dulcis Virgo María.
Amen.


Escolanía de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos

No hay comentarios:

Publicar un comentario