sábado, 18 de diciembre de 2021

18 DE DICIEMBRE, EXPECTACIÓN DEL PARTO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

 

Esta Fiesta fue instituida en el Concilio X de Toledo (656). La Iglesia Española la celebraba hasta fines de la Edad Media con gran esplendor. Se le llama también “Fiesta de Nuestra Señora de la O” porque se comienzan a rezar en las Primeras Vísperas las Antífonas “O”. Hoy debemos considerar con gran recogimiento el misterio inefable que se obró en la Santísima Virgen el día de la Anunciación y los frutos que él nos ha reportado, frutos que van a reproducirse dentro de poco en nuestras almas.

 

ORACIÓN COLECTA DE LA SANCTA MISSA (Rorate Caeli)

 ¡Oh Dios!, que al anuncio del ángel has querido que tu Verbo tomase carne de las entrañas de la Bienaventurada Virgen María, concede a tus siervos que, pues la creemos verdadera Madre de Dios, gocemos ante Ti del apoyo de su intercesión. Por el mismo Señor Nuestro.



sábado, 11 de diciembre de 2021

EL FUNDAMENTO DE TODAS LAS GRANDEZAS DE NUESTRA MADRE

 


Mi Concepción Inmaculada, hijo mío, es el fundamento de todas mis grandezas, excelencias, gracias y glorias. Un edificio, por magnífico y precioso que sea, si no tiene buen fundamento siempre está en peligro de ruina; pero si tiene buen fundamento, subsiste y puede edificarse sobre él cuanto convenga. Pon por fundamento de mis glorias que he sido Inmaculada desde el primer instante de mi Concepción, y todas las gracias y privilegios que edificó el poder, sabiduría y amor de Dios sobre mí, tienen un buen asiento y conveniente explicación. Llámame Reina de los ángeles y de los hombres, llena de gracia, enemiga irreconciliable de la serpiente infernal y aplastadora de su cabeza, abismo de las gracias y Madre de Dios; todo se explica, todo sienta bien en mi alma. Si no hubiese sido Inmaculada, nada de esto se puede decir bien. Viste o adorna de pedrerías a una estatua preciosa que sea de oro; si le pones los pies de sucio barro, cuanto más la hermosees, si no corriges este defecto, peor lo harás. Pues así, hijo mío, por más que me reconocieras adornada de todos los tesoros y gracias del Rey de la gloria, si pusieres mis pies, mis fundamentos amasados y hechos de sucio barro del pecado original, más me afearías. Si mis pies son de oro purísimo, bien está que me adornes con ricas preseas. Más aún, hijo mío: si estuviese en la mano de un buen hijo el escoger para madre suya la madre más noble, más rica, más pura, más agraciada y santa, ¿podría caber en su entendimiento sano, que estando en su mano así escogerla con solo querer, la escogiese fea, necia, haraposa y mala? pues Cristo Jesús, Hijo de Dios e hijo de mis entrañas, que me poseyó ya en los principios de sus caminos, podía escogerme toda bella, hermosa, pura, agraciada y santa, porque es infinitamente poderoso, sabio y bueno. ¿Pudo hacerlo? ¿Supo hacerlo? ¿Era decoroso hacerlo? Luego lo hizo, luego me crió toda pura, toda santa, toda hermosa. Así discurrían, hijo mío, tus buenos padres, para quienes este misterio de mi Concepción Inmaculada fue misterio del corazón antes que misterio de fe: misterio de amor y de buen sentido católico, antes que misterio de creencia dogmática. Yo soy escogida con mi hijo Jesús y para mi hijo Jesús en otro orden de cosas y de predestinación que en el común de los hombres. Yo soy María, toda de Jesús y toda para Jesús, Hijo de Dios, y por ende Inmaculada siempre, purísima siempre, toda hermosa y santa. Dime, pues, siempre y repítelo muchas veces en este día, el más feliz y glorioso de mi vida, si quieres contentarme: Toda hermosa sois ¡oh María! y mancha original no hay en vos, y procura, para más agradarme, conservar también tu alma pura y limpia de todo pecado.

 

San Enrique de Ossó



miércoles, 8 de diciembre de 2021

INMACULA CONCEPCIÓN - 2021

 

Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida para Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción; así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por Ti, que, por la gracia de Dios, has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su Sangre.



A la definición dogmática de la
Inmaculada Concepción. Pinchar AQUÍ