Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

martes, 11 de abril de 2017

SÚPLICA A NUESTRA MADRE DE LOS DOLORES


¡Oh Virgen Dolorosa!, concédeme que así como Tú, por tus dolores, recibes gran gloria en el cielo y triunfas allí como Reina gloriosa de los mártires, así yo también, después de una vida mortificada con Cristo, merezca vivir eternamente en la gloria, dichoso con Cristo. Concédeme, ¡oh Reina de los mártires!, vivir en la Cruz con paciencia, morir en la Cruz con esperanza y reinar por la Cruz con gloria. Así sea.


No hay comentarios:

Publicar un comentario