Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

domingo, 9 de abril de 2017

PETICIÓN A NUESTRA MADRE DE LOS DOLORES

Ruega por nosotros, Virgen y Madre Dolorosísima, que estuviste constantemente junto a la Cruz de Nuestro Señor

Acuérdate, Virgen Madre de Dios, cuando estés en la presencia del Señor, de hablar en favor nuestro y que aparte su indignación de nosotros.

¡Oh Santísima Madre!, hazme esta gracia: fija en mi corazón con eficacia las Llagas de Jesús Crucificado.

Haz que de Cristo en mí lleve la muerte, que participe su Pasión y suerte y medite en sus Llagas apenado. Para que no arda en los eternos fuegos, defiéndeme Tú, ¡oh Virgen!, con tus ruegos, en el día del Juicio.

Y Tú, ¡oh Cristo!, al salir yo de esta vida, por tu Madre querida, haz que llegue a la palma de victoria. Cuando mi cuerpo muera, haz que mi alma adquiera del Paraíso la Gloria.

Rezar tres avemarías

OREMOS

Te rogamos, Señor nuestro Jesucristo, que interceda ante tu clemencia la Bienaventurada Virgen María tu Madre, cuya alma atravesó la espada de dolor en la hora de tu Pasión. Lo pedimos por Ti, ¡oh Jesucristo!, Salvador del mundo, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.


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