Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

sábado, 20 de febrero de 2016

LAS INDULGENCIAS

¡Oh María, mi dulce Madre! ¡Cuánto os amo! Vos me enseñáis lo que es necesario conocer, porque me enseñáis lo que es Jesús para conmigo y lo que yo debo ser para con Jesús

A los fieles que, el primer sábado de cualquier mes, practican algunos peculiares ejercicios de devoción en honor de la B.V.M. Inmaculada, para reparar las blasfemias con que es ofendido el Nombre y las prerrogativas de la Virgen, se les concede:

Indulgencia plenaria, en las condiciones de costumbre. (S.C. del S. Oficio, 13 junio 1912.)


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