Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

jueves, 5 de febrero de 2015

ORACIONES A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA PARA CADA UNO DE LOS DÍAS DE LA SEMANA

JUEVES

¡Oh María!, mirad en cuantos peligros me encuentro, y me he de encontrar, de perder mi alma, el Paraíso y a Dios, mientras viva en esta tierra

¡Oh Reina del Paraíso, que estáis sentada sobre todos los coros de los Ángeles, la más cercana a Dios! Desde este valle de miserias, yo, miserable pecador, os saludo y os ruego que volváis hacia mí vuestros ojos misericordiosos. ¡Oh María!, mirad en cuantos peligros me encuentro, y me he de encontrar, de perder mi alma, el Paraíso y a Dios, mientras viva en esta tierra. En Vos, Señora, he puesto toda mi esperanza. Os amo, y suspiro por ir pronto a veros y a alabaros en el Paraíso. ¡Ah María! ¿Cuál será el día en que me veré ya salvo a vuestros pies? ¿Cuándo besaré aquella mano que tantas veces me ha librado del infierno y tantas mercedes me ha dispensado? Es cierto, Madre mía, que he sido muy ingrato durante mi vida; pero, si voy al Paraíso, os amaré cuanto pueda por toda la eternidad y, en desquite por mi ingratitud, os bendeciré y os daré gracias, para siempre. Doy gracias a Dios, que me da tal confianza en la Sangre de Jesucristo y en vuestra poderosa intercesión. Esto mismo han esperado vuestros verdaderos devotos, y ninguno ha sido defraudado. Tampoco lo seré yo. ¡Oh María! Rogad a vuestro Hijo, como le ruego también yo, por los méritos de su Pasión, que confirme y acreciente cada día más estas mis esperanzas. Así sea.

 Tres Avemarías en reparación de las blasfemias contra la Santísima Virgen María.



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