Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

miércoles, 18 de febrero de 2015

ORACIONES DE LOS SANTOS A NUESTRA MADRE MARÍA

¡Oh María! Tened piedad de mí

¡Oh divina María, mi única Soberana, y después de Dios mi verdadero consuelo en este mundo! Vos sois el rocío celestial que dulcifica mis amarguras. Vos sois la brillante luz que disipa las tinieblas que rodean a mi alma. Vos sois la guía de mis pasos, la fuerza de mis debilidades, el tesoro en mi pobreza, el bálsamo que cura mis heridas, el consuelo que enjuga mis lágrimas, mi refugio en las miserias, y la esperanza de mi salvación ¡Oh María! Tened piedad de mí, Vos que sois la Madre de Dios, que tanto amas a los hombres, concededme lo que os pido. Vos que sois nuestra defensa y nuestra alegría, haced que yo sea digno de gozar con Vos esa bienaventuranza que gozáis en el cielo. Amén.

San Germán, Patriarca de Constantinopla



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