Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

sábado, 31 de enero de 2015

LA MADRE

Soy la escalera de los pecadores, la esperanza y el perdón de los culpables

Yo soy la Madre de la misericordia, llena de caridad y de dulzura. Soy la escalera de los pecadores, la esperanza y el perdón de los culpables, el consuelo de los afligidos y el gozo particular de los santos. Vengan a mí todos ustedes que me aman, y quedarán satisfechos en medio de mis consuelos, porque soy buena y misericordiosa para con todos los que me invocan.

Vengan todos, justos y pecadores, y yo rogaré al Padre por ustedes. Rogaré también al Hijo para que se reconcilie con ustedes en el Espíritu Santo. Los invito a todos, los espero a todos, deseo que todos vengan a mí. No desprecio a ningún pecador; sino, al contrario, por un pecador que se convierte, me regocijo con gran afecto junto con los ángeles de Dios en el cielo. Porque no en vano ha sido derramada por el mundo la sangre de mi Hijo.

Acérquense entonces a mí, hijos de los hombres: observen mi celo para con ustedes ante Dios y ante mi Hijo Jesucristo. Está claro: cargaré sobre mí su ira y aplacaré con mis fervorosas plegarias a aquel que, como ustedes saben, han ofendido.

Conviértanse y vengan; hagan penitencia, y yo invocaré el perdón para ustedes. No lo olviden: yo estoy situada entre el cielo y la tierra, entre Dios y el pecador; y obtengo con mis ruegos que este a mundo no perezca. Pero no quieran abusar de la misericordia de Dios ni de mi clemencia; más bien manténganse alejados de todo pecado, para que no descienda sobre ustedes su ira ni su temible venganza.

Exhorto a mis hijos, insto a los que tanto amo: sean imitadores de mi Hijo y de la que es Madre de ustedes. Acuérdense de mí, que no puedo olvidarme de ustedes, porque siento compasión de todos los desdichados y soy una muy misericordiosa abogada de todos los fieles.

"Imitación de María" Beato Tomás de Kempis




miércoles, 28 de enero de 2015

ORACIONES DE LOS SANTOS A NUESTRA MADRE MARÍA


¡Oh María! ¡Soberana y Señora nuestra! En vuestro misericordioso seno me arrojo con confianza, y bajo vuestra Santa custodia pongo sin reserva por todos los días de mi vida, y a la hora de mi muerte, mi alma, mi cuerpo, mi esperanza y mi consuelo, mis penas y mis miserias, mi alegría y mi felicidad, para que mis pensamientos, mis palabras y mis obras sean dirigidas según vuestra voluntad y la de vuestro adorable Hijo. Amén.

San Luis Gonzaga



sábado, 17 de enero de 2015

LA ORACIÓN PREDILECTA DE MARÍA

La Santísima virgen, entrega el Rosario a Santo Domingo de Guzman - Santuario de Lourdes, Francia

No es posible expresar cuánto prefiere la Santísima Virgen el Rosario a las demás devociones, cuán benigna se muestra para recompensar a quienes trabajan en predicarla y cultivarlo y cuán terrible, por el contrario, contra quienes se oponen a este modo de oración.

Santo Domingo no puso en nada tanto empeño durante su vida como en alabar a la Santísima Virgen, predicar sus grandezas y animar a todo el mundo a honrarla con el Rosario. La poderosa Reina del Cielo, a su vez, no cesó de derramar sobre el Santo bendiciones a manos llenas.

Ella coronó sus trabajos con mil prodigios y milagros y él alcanzó de Dios cuanto pidió por intercesión de la Santísima Virgen.

San Luis María Grignion de Montfort
“El secreto admirable del Santísimo Rosario”




miércoles, 14 de enero de 2015

LA PRUDENCIA DE MARÍA


La prudente Virgen no buscaba sabiduría, como Salomón; ni riquezas, ni honores, ni poder, sino gracia. Verdaderamente, sólo por la gracia nos salvamos. ¿Para qué deseamos nosotros, hermanos, otra cosa? Busquemos la gracia, y busquémosla por María, porque Ella encuentra lo que busca y no puede verse frustrada.

San Bernardo



sábado, 10 de enero de 2015

SANCTAE MARIAE IN SABBATO

Diffúsa est gratia in labiis tuis. Proptérea benedíxit te Deus in aeternum

Salve, estrella del mar,
Madre de Dios excelsa,
Inmaculada Virgen,
del cielo feliz puerta.

Al escuchar el “Ave”
que el Ángel te dijera,
danos la paz bendita,
mudando el nombre de Eva.

Da libertad al preso,
y al ciego la luz bella,
alcánzanos mil bienes,
nuestros males destierra.

Muéstranos que eres madre,
y por Ti nos atienda,
el que por redimirnos,
sangre tomó en tus venas.

¡Oh Virgen!, cual ninguna,
y dulce entre las buenas,
ya libres de pecados,
danos paz y pureza.

Haz casta nuestra vida,
y muéstranos la senda
por llegar a Jesús
y hallar dicha perpetua.

A Dios Padre y a Cristo
se dé alabanza eterna,
y al Espíritu Santo
igual el honor sea.

Así sea

Del Oficio Parvo de la Santísima Virgen María




sábado, 3 de enero de 2015

SANCTAE MARIAE IN SABBATO

¡Oh admirable comunicación! El Criador del género humano, tomando un cuerpo animado, se ha dignado nacer de una Virgen; y haciéndose hombre sin concurso de hombre, nos ha hecho partícipes de su divinidad

Oh gloriosa entre Vírgenes
y Excelsa sobre el cielo,
a tu Dios, hecho párvulo,
sustentas a tus pechos

Lo que Eva perdió triste,
Tú has hallado de nuevo:
porque tus hijos entren
tornas a abrir los cielos.

Tú eres puerta del Rey,
de luz sagrario espléndido:
la vida que le has dado
te aplauda el mundo entero.

A Jesús se dé gloria,
de María hijo tierno,
y al Padre y almo Espíritu
por siglos sempiternos.
Así sea

Del Oficio Parvo de la Santísima Virgen María