Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

sábado, 6 de septiembre de 2014

SANCTAE MARIAE IN SABBATO

La zarza que había visto Moisés, ardiente e incombustible, es una figura de la conservación de vuestra admirable virginidad. Santa Madre de Dios, intercede por nosotros

Creador del orbe, acordaos
que tomasteis nuestra carne
en el purísimo seno
de una Virgen toda amable.

María, Madre de gracia,
de clemencia dulce Madre,
protégenos del demonio,
y en la muerte no nos faltes.

Jesús, a Ti se dé gloria,
Hijo de Virgen y Madre,
 y al Padre y al almo Espíritu,
Por los siglos eternales.

Así sea.

Del Oficio Parvo de la Santísima Virgen María


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