Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

miércoles, 6 de agosto de 2014

GRACIAS, MADRE CELESTIAL


Quiero darte gracias, Virgen María,
Por tenerme en tu regazo,
Por tenerme entre tus brazos
y amarme y protegerme cada día.

Tu espíritu de Madre bondadosa
ilumina nuestra vida.
Sin pecado concebida
Tú eres, Reina Misericordiosa.

Madre de Dios, hágase tu voluntad,
danos fe, paz y cariño
como distes Tú a tu Niño,
y que venga a nosotros tu humildad.

Madre mía, en lo alto del cielo
tienes todas las virtudes
y hasta nosotros acudes
cuando necesitamos tu consuelo.

¡Oh Madre piadosa, Virgen María!,
gran ejemplo de dolor,
queremos sentir tu amor
y tener siempre tu compañía

Amén




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