Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

sábado, 26 de julio de 2014

VOS...


Mis ojos y mi alma se vuelven hoy hacia Vos, Virgen del Carmen: Vos que habéis sido la inspiradora de una gran corriente de profetas, desde Elías hasta el carisma profético de la Santa Iglesia en el Nuevo Testamento; Vos que enseñasteis incluso antes de existir, y fuisteis el modelo de los que creyeron en el Salvador prometido en las Escrituras; Vos que representasteis el apogeo de la esperanza de esos hombres de Dios, porque fuisteis la nube de la cual llovió el Redentor; Vos sois hoy el Arca de la Alianza de la que ha de venir la victoria para el mundo, como lo anunciasteis en Fátima: 

“Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará”

Inundad mi alma, ¡oh Madre!, de la certeza de ese triunfo y de la valentía de permanecer en pie en la derrota, en la adversidad, esperando el día de vuestra gloria. Así sea.

Plinio Corrêa de Oliveira



No hay comentarios:

Publicar un comentario