Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

domingo, 11 de mayo de 2014

MES DE MAYO CON MARÍA

Dichosa porque has creido
"Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá"

Lc 1, 41b - 42.45

La luz que promana de la figura de María nos ayuda también a comprender el verdadero sentido del pecado original. En María está plenamente viva y operante esa relación con Dios que el pecado rompe. En Ella no existe oposición alguna entre Dios y su ser: existe plena comunión, pleno acuerdo. Existe un "sí" recíproco, de Dios a Ella y de Ella a Dios. María está libre del pecado porque es toda de Dios, totalmente expropiada para Él. Está llena de su Gracia, de su Amor

Santo Padre Benedicto XVI, en el rezo del Ángelus el día 8 de diciembre de 2012


No hay comentarios:

Publicar un comentario