Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

miércoles, 28 de mayo de 2014

EL SANTO PADRE PÍO Y LA SANTÍSIMA VIRGEN


"Hijo, tú no sabes qué produce la obediencia. Mira: por un sí, por un solo sí, "fiat secundum verbum tuum", por hacer la voluntad de Dios, María llega a ser Madre del Altísimo, confesándose su esclava, pero conservando la virginidad que tan grata era a Dios y a ella.

Por aquel sí pronunciado por María Santísima, el mundo obtuvo la salvación, la humanidad fue redimida.

Hagamos también nosotros siempre la voluntad de Dios y digamos siempre sí al Señor."



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