Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

miércoles, 7 de mayo de 2014

EL SANTO PADRE PÍO Y LA SANTÍSIMA VIRGEN


"He aquí el signo y la prueba de la auténtica devoción a María.  Solo quién recorre el mismo camino del divino modelo, reflejado en la Madre de Jesús, puede considerarse su verdadero devoto. Esforcémonos, pues, por tener siempre delante a esta bendita Madre, por caminar siempre junto de Ella, ya que no hay otro camino que conduzca a la vida, sino el que nuestra Madre ha seguido. Nosotros, los que queremos llegar a esa meta, no rehusemos seguir este camino: vayamos siempre con nuestra querida Madre"

Santo Padre Pío

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