Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

viernes, 24 de enero de 2014

NUESTRA SEÑORA Y MADRE DE LA PAZ

Nuestra Señora de la Paz, Daimiel (Ciudad Real)
Virgen y Reina de la Paz,
Madre de los pobres y sencillos,
Esperanza de los que sufren en soledad,
Señora del Amor y de la Alianza.

Tú nos diste a Jesús, Príncipe de la Paz.
Él nos regaló su Eucaristía
y nos consagró a su Amor redentor.

Enséñanos a vivir con sencillez
las exigencias del Evangelio,
a servir con alegría
a todos los hombres nuestros hermanos,
a mostrarnos serenos en la Cruz,
y fieles a nuestro espíritu de adoradores.

Danos tu generosidad,
tu pobreza y tu humildad.
Danos tu amor al trabajo,
a la justicia y a la verdad.

Concédenos ser mensajeros de Paz,
en nuestra Comunidad, en nuestra familia
y en nuestra Patria,
para poder mostrar al mundo nuestra misión
de ser corredentores del Amor,
Hijos del Corazón de tu Hijo
y de tu Inmaculado Corazón.

Guarda hoy en tu Corazón pobre,
silencioso y disponible,
a esta familia tuya que quiere ser
constructora de paz, de alegría
y de amor en tu Iglesia.
Amén.

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