En este mes María sale a nuestro encuentro para tomarnos por la mano, para introducirnos en el Secreto de su vida interior y ser de esta manera el modelo y la norma de la nuestra

jueves, 31 de octubre de 2013

A TI, MADRE MÍA DEL ROSARIO...

¡Oh María! pues que me amas, hazme semejante a Ti
¡Oh Madre y Clementísima Virgen del Rosario! Vos que plantasteis en la Iglesia, por medio de vuestro privilegiado hijo Domingo, el místico árbol del Santo Rosario, haced que abracemos todos tu santa devoción y gocemos su verdadero espíritu; de suerte que aquellas místicas rosas sean en nuestros labios y corazón, por los pecadores medicina y por los justos aumento de gracia. 


¡Oh Santísima Virgen, Madre de Dios, dulce refugio y consuelo piadoso de todos los afligidos! Por aquella confianza y autoridad de Madre con que podéis presentar nuestros ruegos al que es árbitro soberano de nuestro bien empeñad una y otra en favor nuestro. Conseguidnos el reformar con el Santo Rosario nuestras vidas, estudiando en tan dulce libro la fiel imitación de vuestro Hijo Jesús, hasta que podamos adorarlo y amarlo por todos los siglos de los siglos. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario