Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

jueves, 31 de octubre de 2013

A TI, MADRE MÍA DEL ROSARIO...

¡Oh María! pues que me amas, hazme semejante a Ti
¡Oh Madre y Clementísima Virgen del Rosario! Vos que plantasteis en la Iglesia, por medio de vuestro privilegiado hijo Domingo, el místico árbol del Santo Rosario, haced que abracemos todos tu santa devoción y gocemos su verdadero espíritu; de suerte que aquellas místicas rosas sean en nuestros labios y corazón, por los pecadores medicina y por los justos aumento de gracia. 


¡Oh Santísima Virgen, Madre de Dios, dulce refugio y consuelo piadoso de todos los afligidos! Por aquella confianza y autoridad de Madre con que podéis presentar nuestros ruegos al que es árbitro soberano de nuestro bien empeñad una y otra en favor nuestro. Conseguidnos el reformar con el Santo Rosario nuestras vidas, estudiando en tan dulce libro la fiel imitación de vuestro Hijo Jesús, hasta que podamos adorarlo y amarlo por todos los siglos de los siglos. Amén.

domingo, 27 de octubre de 2013

EL SANTO ROSARIO


“Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada una de nosotros”

“Si nos dieran un programa más fácil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: reza el Santo Rosario”
 Sor Lucía de Fátima


“El Rosario es un sitio de encuentro de los no instruidos y de los sabios; es la escuela donde el amor sencillo se acrecienta en conocimientos y donde los sabios aumentan su amor”

“El Rosario invita a nuestros dedos, a nuestros labios y a nuestro corazón a entonar una gran sinfonía de suplica y oración, y por estos motivos es la plegaria más grandiosa que jamás haya compuesto el hombre”

Monseñor Fulton J. Sheen


 “Con el Rosario los enfermos recobrarán la salud o no morirán sin los sacramentos”

San Francisco Javier


“¡Cuántos por el Rosario han salido del pecado! ¡Cuántos han llegado a la santidad! ¡Cuántos han conseguido con una muerte dichosa, la salvación eterna!”

“Entre todos los homenajes que se deben a la Madre de Dios no conozco ninguno más agradable que el Rosario”

San Alfonso María de Ligorio


“Si deseáis paz en vuestros corazones y en vuestros hogares, rezad diariamente el Santo Rosario”

“El Rosario es de todas las oraciones, la más bella, las más rica en gracias y la que más complace a la Santísima Virgen”

“Dadme un ejército que rece el Rosario y lograré con él conquistar el mundo”

“El Rosario es la oración por excelencia de todo el pueblo cristiano”

San Pío X

“Os dejo como mi testamento el rezo del Santo Rosario todos los días”

San José de Calasanz

“¡Oh! ¡Qué maravilla de la gracia del Santo Rosario! ¡Poder escapar del mundo, del demonio, de la carne y salvarse para el cielo!

San Luís María Grignion de Montfort

“Jamás será tenido por buen cristiano quién no reza el Rosario”

San Antonio María Claret


“En el Rosario he hallado los atractivos más dulces, más suaves, más eficaces y más poderosos para unirme con Dios”


Santa Teresa de Jesús

“El Rosario es una espada llameante y una armadura impenetrable que nos pondrán a cubierto de los más terribles asaltos del mundo, del demonio y de la carne, y nos harán vencedores de todos los enemigos”

Beato Alano de Rupe

“Confíe todo a la Santísima Virgen. Récele siempre el Rosario para que ella le guarde no sólo su alma,  sino también sus asuntos”

Santa Teresa de los Andes

“La ayuda maternal de la Virgen, si bien puede conseguirse con diversas maneras de orar, sin embargo, estimamos que el Santo Rosario es el modo más conveniente y eficaz, según lo recomienda su origen, más celestial que humano, y su misma naturaleza”

Venerable Pío XII


“El Rosario es una de las más sublimes flores de la piedad cristiana, uno de los más fecundos manantiales de gracias divinas”

S.S. Benedicto XV

“Nos pensamos no haber hecho nunca bastante para promover entre el pueblo fiel esta piadosa practica, que desearíamos ver siempre más ampliamente difundida y hacerse la devoción verdaderamente popular de todos los lugares y de todos los días”

S.S. León XIII

“Rezad esta oración tan sencilla… Anunciad que el Papa no se contenta con bendecir el Rosario, sino que lo reza cada día y quiere que sus hijos hagan otro tanto.  Tal es mi última palabra, que os dejo como recuerdo”

S.S. Pío IX

“El Rosario es un medio eficaz para honrar a Dios y a la Virgen, y para ahuyentar los graves males del mundo”

S.S. Sixto IV

sábado, 26 de octubre de 2013

ORACIÓN A NUESTRA SANTÍSIMA MADRE DE LA SALETTE


Recuerda, Nuestra Señora de la Salette, verdadera Madre de la aflicción, las lágrimas que derramaste por mí en el Calvario; no te olvides tampoco del continuo cuidado que has tenido para protegerme de la justicia de Dios; y considera si puedes ahora abandonar a tu hijo, por quien has hecho tanto. Inspirado por este consolador pensamiento, vengo a postrarme a tus pies, a pesar de mi infidelidad e ingratitud. 
No rehúses mis ruegos, Oh Virgen de reconciliación, conviérteme, obtened para mí la gracia de amar a Jesucristo sobre todas las cosas y de consolarte a ti también viviendo una vida santa, para que un día yo pueda verte en el Cielo. Amén.

martes, 22 de octubre de 2013

ORACIÓN A LA INMACULADA CONCEPCIÓN

O Maria sine labe concepta!
Oh, Virgen Santísima, que habéis sido agradable al Señor y os convertisteis en su Madre; Virgen Inmaculada en vuestro cuerpo, en vuestra alma, en vuestra fe y en vuestro amor, mirad con ojos benévolos a los infelices que imploran vuestra poderosa protección. 

La serpiente infernal, contra quien fue lanzada la maldición primera, continúa combatiendo y tentando a los pobres hijos de Eva. Vos, Madre nuestra bendita, nuestra Reina y Abogada, vos que habéis aplastado la cabeza del enemigo desde el primer instante de vuestra concepción, acoged las plegarias que, unidos a vos en un solo corazón, os rogamos presentéis ante el trono de Dios, para que jamás nos dejemos arrastrar a las emboscadas que nos son preparadas, sino que alcancemos el puerto de salvación y que, en medio de tantos peligros, la Iglesia y la sociedad cristiana canten una vez más el himno de la liberación, de la victoria y de la paz. Amén.

San Pío X

sábado, 19 de octubre de 2013

ORACIONES DE FÁTIMA

Nuestra Señora suplicó con tristeza: “¡No ofendan más a Dios Nuestro Señor, pues ya está muy ofendido!”

"Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios"

CONSAGRACIÓN PARA REZARLA TODOS LOS DÍAS

¡Oh María, Madre mía!, a tu Inmaculado Corazón me consagro enteramente con todo lo que soy y poseo. Prótegeme ahora y siempre como hijo tuyo. Amén

ORACIÓN DEL ÁNGEL

Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María os pido la conversión de los pobres pecadores.

JACULATORIA REPARADORA DE FÁTIMA

¡Oh Jesús!, es por vuestro amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María

sábado, 12 de octubre de 2013

MADRE NUESTRA DEL PILAR


¡Oh María! ¡Hija de Dios Padre!, amparad a la Iglesia, que desde su principio ha reclamado vuestra protección. Reconoced en ella la Esposa de Vuestro único Hijo, que la ha rescatado con el precio de toda su sangre. Haced que resplandezca con tal brillo de santidad, que pueda presentarse digna de su divino Esposo, y del precio con que fue redimida ¡Madre de Dios Hijo! que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. ¡Aurora brillante de este sol divino! disipad las tinieblas de la herejía y del cisma. Haced que todos sigan la luz de la verdad, y se apresuren a entrar en el seno de la verdadera Iglesia, donde juntamente con Jesús os conozcan con una viva fe, os invoquen con una esperanza firme, y os amen con un amor perfecto. ¡Esposa del Espíritu Santo, que ha reunido en un sólo rebaño y en una misma religión, tantas y tan diferentes naciones!, derramad sobre los Príncipes cristianos y sus ministros la abundancia de gracias, de que sois dispensadora. Penetrad sus corazones del espíritu de paz y de concordia, que al nacer vuestro hijo se anunció a la tierra: que nada emprendan contrario a la paz y libertad de vuestra Iglesia. ¡Oh María, Templo de la Santísima Trinidad, toda pura y sin mancha en vuestra Concepción! Mirad con ojos de misericordia a la nación española, vuestra nación predilecta, que tanto habéis distinguido de las demás; a pesar de sus pecados, continuad siempre en amarla: mantenedla en la fe católica, apostólica, romana: conservadla en la unidad católica, a fin de que defendida por vuestra gracia de todo error estando al abrigo de toda disensión, y consagrada a servir a vuestro Santísimo Hijo y a Vos con un culto digno, pueda marchar constantemente al fin que le habéis prometido, y merecer teneros siempre por su Protectora en la tierra, y por su Reina y Corona en el Cielo. Así sea.


viernes, 11 de octubre de 2013

MATERNIDAD DE MARÍA

María, Madre de Dios, recibe mis humildes obsequios y haz que también yo pueda gozar de los dulces frutos de tu maternidad divina
Tu nombre, ¡oh Madre de Dios!, está lleno de todas las gracias y bendiciones divinas. Tú has llevado en tu seno al que los cielos no pueden contener. Tú has alimentado al que todo lo sustenta. El Señor del universo ha querido tener necesidad de Ti, habiéndole Tú dado esa carne que antes no tenía. ¡Gózate, oh Madre y Esclava de Dios, gózate! Tú tienes por deudor al que da el ser a todas las criaturas; nosotros todos somos deudores de Dios, pero Dios es deudor tuyo.

¡Oh Santísima Virgen! Tú tienes mayor bondad, mayor caridad que todos los otros santos y más que todos ellos has subido al trono de Dios, porque eres su Madre. Te suplico, pues, yo que celebro tus glorias y alabo tu excelsa bondad, que te acuerdes de mí y de mis miserias.

San Metodito

lunes, 7 de octubre de 2013

BEATAE MARIAE VIR. A ROSARIO


¡Oh Augusta Reina de las victorias!, ¡oh Virgen Soberana del paraíso!, a cuyo poderoso nombre se alegran los cielos y tiemblan de espanto los abismos, ¡oh Reina gloriosa del Santísimo Rosario!

Desde este trono de clemencia donde estáis sentada como Reina, volved, ¡oh María!, vuestra mirada hacia nosotros, hacia nuestras familias, hacia nuestra Patria, hacia Europa, hacia toda la Iglesia, y compadeceos de los afanes que nos agitan y de los trabajos que nos amargan a vida.

Mirad, ¡oh Madre!, cuántos peligros de alma y cuerpo nos rodean, cuántas calamidades y aflicciones nos oprimen. ¡Oh Madre!, detened el brazo de la justicia de vuestro Hijo indignado, y venced, con la clemencia, el corazón de los pecadores: son nuestros hermanos y vuestros hijos, que costaron Sangre al dulce Jesús y atravesaron con un cuchillo vuestro sensibilísimo Corazón. Mostraos hoy a todos según sois, Reina de la Paz y del perdón.

¡Oh bendito Rosario de María!, dulce cadena que nos sujeta a Dios, vínculo de amor que nos une a los ángeles, torre de salvación contra los ataques del infierno, puerto seguro en el común naufragio, no os dejaremos jamás. Vos nos confortaréis en la hora de la agonía y para Vos será el último beso de la vida al extinguirse. Y el último acento de los mortecinos labios será vuestro suave nombre, ¡oh Reina del Rosario!, ¡oh querida Madre nuestra!, ¡oh único refugio de los pecadores!, ¡oh soberana consoladora de los afligidos! Sed en todas partes bendita, hoy y siempre, en la tierra y en el cielo. Así sea


Virgen Santa del Rosario 
de nuestras almas amor,
aqui a tus plantas rendidos
dejamos el corazón. 

Para que solo a ti ame
lo ofrendamos en tu honor, 
y cual Reina nos dispenses 
siempre tu real protección. 

¡Salve, Salve, Virgen Pura
toda llena de bondad! ,
de este tu pueblo de Alcázar
ten siempre, Madre, piedad
mientras te aclame en la Tierra 
por su Patrona Inmortal

¡Salve, Reina! ¡Salve, Madre!
¡Salve, encanto celestial!
¡Salve, Salve, Salve!

domingo, 6 de octubre de 2013

BREVE CONSAGRACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, PARA HACERLA TODOS LOS DÍAS

¡¡¡SEÑORA MÍA Y MADRE MÍA!!!

Señora y Madre mía, por la conversión y perdón de los pecadores; para desagraviar y glorificar vuestro Inmaculado Corazón, y para que pronto veáis cumplido vuestro deseo de que todos los pueblos de la tierra se consagren a Él, he aquí que yo me entrego por completo a Vos, Virgen Santísima, y os ruego que os dignéis aceptar mis potencias y mis facultades, mis palabras y mis obras, mi cuerpo y mi alma, pues a vuestro Inmaculado Corazón lo consagro todo y me consagro yo mismo para siempre, ¡Madre mía! Así sea. Amén

sábado, 5 de octubre de 2013

SÚPLICA A NUESTRA SANTÍSIMA MADRE DEL ROSARIO

¡Ah!, desde este trono de clemencia donde estáis sentada como Reina, volved, ¡oh María!, vuestra mirada hacia nosotros

Reina del Santísimo Rosario, en estos tiempos de tan grande impiedad, manifestad vuestro poder con las enseñanzas de la antigua victoria, y desde el Trono donde estáis sentada como dispensadora de perdón y de gracia, guardad piadosamente la Iglesia de vuestro Hijo, su Vicario y todos los órdenes de los eclesiásticos y laicos, probados por tan grande lucha.

Apresurad, oh poderosa vencedora de las herejías, apresurad la hora de la misericordia, aunque por innumerables culpas sea provocada todos los días la hora de la justicia. A mí, el último de los hombres, delante de Vos suplicante, alcanzadme la gracia que me es más necesaria para vivir como un justo en la tierra y reinar entre los justos en el cielo, mientras, con los fieles del universo, ¡oh Reina del Sacratísimo Rosario!, os saludo y os aclamo:

¡Reina del Santísimo Rosario, rogad por nosotros!

Indulgencia de quinientos días. (León XIII, Audiencia, 3 jul. 1886; S. Pen. Ap., 29 abr. 1933)

martes, 1 de octubre de 2013

PETICIÓN A NUESTRA SANTÍSIMA MADRE DEL ROSARIO

¡Oh buena Madre! ¡Madre Bendita del Rosario!, tened piedad: tened piedad de nosotros, de nuestras almas, de nuestras familias, de nuestros parientes, de nuestros amigos, de nuestros hermanos difuntos, y, sobre todo, de nuestros enemigos y de tantos que se llama cristianos y dejan lacerado el Corazón amable de Vuestro Hijo
¡Oh Virgen y Reina del Santo Rosario!, Vos que sois la Hija del Padre Celestial, la Madre del Divino Hijo y la Esposa del Espíritu Septiforme; Vos que todo lo podéis ante la Santísima Trinidad, debéis alcanzarme esta gracia, que me es tan necesaria, mientras no sea obstáculo para mi eterna salvación; os la pido por vuestra Inmaculada Concepción, por vuestra Maternidad Divina, por vuestros gozos, por vuestros dolores, por vuestros triunfos; os la pido por el Corazón de vuestro amoroso Jesús, por los nueve meses que lo llevasteis en vuestro castísimo seno, por los sufrimientos de su vida, por su acerba pasión, por su muerte en la Cruz, por su Santísimo Nombre, por su preciosísima Sangre; os la pido, finalmente, por vuestro Corazón Dulcísimo, por vuestro glorioso Nombre, ¡oh María!, que sois la Estrella del mar, poderosa Señora, mar de dolores, puerta del paraíso y Madre de toda gracia. En Vos confío; de Vos todo lo espero. Vos me habéis de salvar. Así sea.