Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

domingo, 28 de abril de 2013

TÚ, VIRGEN MARÍA


“¿Quién podrá elogiar tu esplendor? ¿Quién se atreverá a expresar con palabras el portento que eres? ¿Quién se considerará capaz de narrar tu encanto? Tú adornaste la naturaleza humana; Tú superaste a los órdenes angélicos; Tú eclipsaste el fulgor de los Arcángeles; Tú mostraste que está por debajo de ti el sublime asiento de los Tronos; Tú dejaste abajo las alturas de las Dominaciones; Tú sobrepujaste el poderío de los Principados; Tú hiciste que pareciese débil la fortaleza de las Potestades; Tú sobresaliste por una virtud mayor que la de las Virtudes; Tú sobrepasaste el vuelo de los Serafines de seis alas, con el batir divino del plumaje de tu alma; Tú finalmente has sobrepasado largamente a todas las criaturas: porque verdaderamente sobrepujaste la pureza de todas; y porque recibiste en Ti al fundador de todas las criaturas: el mismo que engendraste en tu seno y te engendró; y sólo Tú entre todas las criaturas has sido hecha Madre de Dios”


San Sofronio de Jerusalén

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