Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

lunes, 25 de febrero de 2013

TU DULCE NOMBRE, MARÍA

¡Oh Señora mía, María Santísima! Lleno de confianza en Vos y en vuestra santa protección, me ocojo desde hoy para siempre en el seno de vuestra misericordia

Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acordaros de mí, miserable pecador
         (Avemaría)
Acueducto de las divinas gracias, concededme abundancia de lágrimas para llorar mis pecados 
(Avemaría)
Reina de cielos y tierra, sed mi amparo y defensa contra las tentaciones de mis enemigos
(Avemaría)
Inmaculada Hija de Joaquín y Ana, alcanzadme de vuestro Divino Hijo las gracias que necesito para mi salvación             
     (Avemaría)
Abogada y refugio de los pecadores, asistidme en la hora de la muerte y abridme las puertas del cielo
(Avemaría)

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