Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

sábado, 8 de septiembre de 2012

DIE 8 SEPTEMBRIS, IN NATIVITATE B. MARIAE VIRG.

(Natividad de la Virgen. Andrés López 1780?)

Natívitas gloriósae Vírginis Maríae ex sémine Abrahae, ortae de tribu Iuda, clara ex stirpe David

Al festejar solemnemente el nacimiento de la Virgen María, la Iglesia canta la aurora de la redención, la aparición en este mundo de la que debía ser la Madre del Salvador. Y al recuerdo de todo cuanto anunciaba este nacimiento, exulta la Iglesia y pide a Dios un acrecentamiento de las gracias de paz que trajo a los hombres el misterios de la Encarnación.

Más antigua en Oriente que en Occidente, esta fiesta parece haber sido introducida en la liturgia romana al final del siglo VII por el Papa Sergio I. La fecha del 8 de septiembre, señalada por el Papa Sergio, motivó, en el siglo pasado, la elección del 8 de diciembre para la fiesta de la Inmaculada Concepción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario