Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

lunes, 21 de mayo de 2012

MES DE MAYO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

Por la señal. etc…

¡Madre mía! Déjame que te llame así, aunque sea el más pobre y el más malo de tus hijos. Para los más pobres tienes Tú, dulce Madre las más esplendidas generosidades, y para los más malos, tus ternuras más maternales.
Mírame, ¡oh Madre mía! mírame a tus pies, con esa mirada de misericordia con que las madres envuelven a sus pobres hijos. Soy hijo tuyo, porque Jesús me ha confiado a Ti, porque Tú me has aceptado por hijo, porque yo te he escogido por Madre, porque yo te confieso la mejor, la mas buena, la más tierna de las Madres. Soy tuyo, Madre mía, y no puedes mirarme, a pesar de mis miserias, ni con indiferencia, ni con desamor. Mi ruindad misma ¿no es un título más que me hace acreedor a tu benigna indulgencia, Reina y Madre de misericordia?
Aquí me tienes en brazos de tu maternal bondad. Quiero rendirte un tributo de cariño y gratitud durante este mes de mayo, mes florido para Ti. Mi alma no tiene flores que ofrecerte porque me veo estéril para toda virtud, lleno de miserias, pecados e imperfecciones. Ofrézcote, en cambio, Madre mía, mi vida entera, mi alma toda, en homenaje de total entrega a Ti. Se mi Reina, para compadecerte de mi; se mi Madre, para quererme. Compadéceme, quiéreme siempre, no me desampares nunca, vela por mí, para que sea un trofeo más de tu misericordia y bondad, en la tierra y en el cielo. AMEN

DÍA PRIMERO

MARÍA, MADRE DE DIOS

Es el mejor, el más excelso de tus títulos... Dijiste Tú, Madre mía, que te llamarían "bienaventurada todas la generaciones"... ¡Cómo se apiña en torno tuyo el mundo entero, el mundo del dolor, sobre todo...! También yo he pecado...; sufro...
¿Por qué, Madre mía, el mundo entero acude a Ti...? ¡Porque eres Madre del mismo Dios...! La carne y la sangre de Jesús son tu carne y sangre virginales... Jesús es hijo tuyo, te debe la vida de su cuerpo... Por eso Tú eres mi vida, que me has dado a Jesús... ¡Vida mía, Madre mía...!

Propósito.- Invoca a María con verdadero espíritu filial.

DÍA SEGUNDO

MARÍA, MADRE DE LOS HOMBRES

La primera y natural condición de una madre es amar, amar mucho a sus hijos...¡Cuánto me has querido, Madre mía, pues por mi amor has sacrificado a Jesús, tu Hijo amadísimo...! Tu amor lleva, pues, el sello de lo inequívoco, el sello del sacrificio...
Tengo en el cielo una Madre de cuyo poder no puedo dudar: es Madre de Dios...; de cuya bondad no debo dudar: me ha querido hasta el sacrificio de la Cruz... Sus ojos me miran siempre... Su corazón late por mí... Su manto es mi refugio... ¡Madre, Madre mía...!

Propósito.- Durante este día conságrate como hijo a María.

DÍA TERCERO

EL NOMBRE DE MARÍA

Tu nombre, Madre mía, es un abismo de grandeza y de ternura... ¡Qué admirablemente te compendia y te explica a mi corazón de hijo...! Significará "Iluminada e Iluminadora", "Estrella del mar", "Señora", "Mar"..., pero siempre dirá a mi alma que eres luz de mis ojos... sol de mi vida... océano de dulzura y de bondad... ¡Que dicha llamarte así, María!

En las dudas, Sol de mi vida, ilumíname y guíame... En las tristezas, Océano de dulzura, embriágame... En las tentaciones, Mar de fortaleza, defiéndeme... En la vida y en la muerte, "Señora" mía, tenme por tuyo... ¡María!

Propósito.- Repite frecuentemente en Santo Nombre de María

DÍA CUARTO

BELLEZA ESPIRITUAL DE MARÍA

¡Qué hermosa eres, Madre mía!... El Espíritu Santo dijo de Ti que "muchas hijas acumularon riquezas, pero que Tú las aventajaste a todas..." Por esto fuiste "jardín de delicias", lleno de flores y de aromas... De Ti, en Ti, nació la Belleza increada... Eres madre de la misma Belleza, Jesucristo, la cumbre del Arte Divino...

¿Por qué tanta hermosura?... Porque eres Madre de la Divina Gracia... Nadie como Tú recibió más gracias... Nadie las aprovechó mejor... Fuiste llena de gracia... "Llena para Ti, desbordante para mí..."

¡Madre de la divina gracia, hazme fiel a ella!

Propósito.- Ser fiel a las divinas inspiraciones.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

¡Madre de Jesús y dulce Madre mía! Antes de levantarme de tus pies y arrancarme de tus brazos maternales para cumplir los deberes de mi vida, permíteme te salude e invoque en este mes de mayo como Flor del Campo, Rosa de Caridad, Lirio de Candor, Violeta de Humildad, las tres virtudes predilectas  de tu Corazón. Infúndelas en el mío, ¡oh, María!, y que la caridad, la pureza y la humildad broten en mi árido corazón, fecundadas con el calor de la gracia, cuidadas por tus virginales mano. Así tus ojos maternales y misericordiosos me mirarán siempre aunque pobre pecador, para no dejarme nunca sin amparo. ¡Lo necesito tanto, Madre mía! Sin tu protección ¡qué triste sería el vivir, y cuán horrible sería el morir! Con ella no temo a la vida ni a la muerte. Ampárame siempre, no me dejes nunca, pues confío plenamente en Ti, para que calmes los anhelos de mi alma, para que protejas a los míos, remedies mis necesidades espirituales y materiales, intercedas por mis difuntos y en la hora de mi muerte no te apartes de mí para alentarme, defenderme y salvarme. AMÉN

Récense tres Avemarías y una Salve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario